30 ene. 2010

Estrenos del 28/01

El exitismo y el vacío (esta vez), de Clint Eastwood. La desvergüenza de citar nada menos que a Fellini y 8 ½ en la versión de un musical que, encima, era mucho mejor sobre el escenario, dirigido por quien con anterioridad había hecho trizas nada menos que a Bob Fosse; la vuelta de un superhéroe de los años 50, mezcla de Pinocho (pero sin mentiras) y de robot de Metrópolis, exitoso como animé una década después; una de zombies que saca partido de lo excesivo y ridículo del subgénero de terror, y finalmente reciclado en una nueva animación digital que no alcanza el nivel de su predecesora y, finalmente, una maravillosa sorpresa mexicana que, créase o no, es una ópera prima.
Ese es el panorama de la calurosa semana con la que termina enero.

INVICTUS (idem, EE.UU./200) Director: Clint Eastwood. Con Morgan Freeman, Matt Damon. 133’. Buena

Película por encargo. Esta apreciación puede no significar demasiado. Las hubo, muchas, muy buenas. Sin embargo, para un cineasta de la talla de Clint Eastwood, a esta altura de las circunstancias (su retiro, en cualquier momento), es un bajón. En realidad, Eastwood nunca había sido considerado un gran director hasta que a principios de la década del 90 sorprendió con su western Los imperdonables, que por su tono corrosivo y sesgo borgeano, se convirtió en último del género con el que nació el cine norteamericano. Desde entonces, muchos de quienes lo convirtieron en “lo más” se encargaron de explicar hasta lo inexplicable. Convengamos de que si, la mayoría de sus propuestas desde entonces siguen sorprendiendo por su rigor narrativo, por la originalidad de algunas de esas historias y por su obsesión en construir personajes de envergadura, aún aquellos pequeños o comunes. Claro está en que en cada una de esas propuestas, algunas más mainstream, otras menos rimbombantes, y en consecuencia más ricas, hay algo que nos dice que estamos en presencia de un nombre importante. Lo que mucho no se entiende es porqué fue el elegido para dirigir esta historia que mezcla a Nelson Mandela con el rugby, en un momento clave de la historia sudafricana.
La historia es así: Nelson Mandela (Morgan Freeman) se alió con el capitán del equipo de rugby de Sudáfrica, Francois Pienaar (Matt Damon), para ayudar a unificar su país. Aplausos.
El recién elegido presidente Mandela sabe que, después de años de apartheid, su país sigue dividido racial y económicamente. Con la confianza de que puede reconciliar a su pueblo usando como excusa al deporte, Mandela se une al débil equipo sudafricano de rugby cuando, de forma inesperada, consigue llegar a la Final de la Copa del Mundo de Rugby de 1995, con la ayuda de un entrenador rubio y de ojos celestes.
Lo bueno y lo malo. Lo bueno: que Eastwood sabe narrar bien, incluso cuando lo que le toca contar no lleva su firma, que tiene el don para mantener la tensión a pesar del final que todos podemos conocer con solo buscar que ocurrió en aquel evento deportivo. Lo malo: que Eastwood está para cosas mejores claro que la tentación del oro puede ser mucha, a pesar de que a su edad esas cuestiones deberían estar en un segundo o tercer plano.
En cuanto a presencias, Freeman y Damon salen airosos del desafío de componer a personajes cercanos y chequeables, con solo hacer un par de cliks en Internet.

CINCO DIAS SIN NORA (México/2009) Directora: Mariana Chenillo. Con Fernando Lujan.

La película con la que debuta Mariana Chenillo en la dirección de largometrajes no puede encuadrarse en un género. Para algunos puede ser más una comedia, para otros una comedia dramática, y para quienes la observan con ojos más agudos, una comedia en la que sobrevuela la nostalgia, con algunos toques de humor negro.
La historia, que abreva en la propia de la cineasta, comienza siguiendo a Nora, la mujer que ronda los sesenta y que prepara una cena de Pesaj en la que piensa reunir a su familia, es decir a su ex esposo, a su hijo y nuera, a sus dos nietas y a su hermana. Lo que se descubre casi al mismo tiempo es que en realidad, la reunión es una excusa porque al mismo tiempo la mujer ingiere las pastillas necesarias como para despedirse de todos, para siempre. Su ex esposo, que vive en un edificio de la vereda opuesto, a muy pocos metros de distancia será uno de los primeros en enterarse de lo ocurrido y por lo tanto quien debe encargarse del funeral, bajo el estricto ritual judío. La cuestión es que este hombre que se autoconfiesa ateo debe hacer malabarismos de todo tipo para lograr que este último ritual se concrete en tiempo y forma. Es obvio antes de lo pensado que el departamento se convertirá en punto de encuentro de familiares cercanos y rabinos, y que en medio de todo este dislate, este buen hombre descubrirá algunos secretos escondidos por la finada con tendencia suicida. Chenillo saca provecho de un guión muy rico en situaciones que puede resultar graciosas, corrosivas y muy emotivas a la vez. Y también de actores que con personajes más o menos importantes logran la empatía del público, en especial la del masculino que se siente identificado con este hombre que a pesar de la distancia, de su estar de vuelta, de su escepticismo y su mirada agriada de la vida, recuerda a quien fue el gran amor de la suya, con igual pasión que cuando era muy joven y tenía todo por delante.

NINE (EE.UU./2009) Director: Rob Marshall. Con Daniel Day-Lewis, Penelope Cruz, Sophia Loren

Federico Fellini fue un artista con mayúscula. Sus obras, difícilmente, puedan rehacerse porque son suficientes. Algunas, léase La Strada, La dolce vita y 8 ½, pertenecientes a la década del 60, son las más “maestras” de todas. Precisamente en la última de las citadas, el cineasta nacido en Rimini, se refiere al proceso de creación y a su relación con lo femenino. ¿Qué es lo que ocurre en 8 ½ y a qué se refiere su título? Guido Anselmi, en la obra de Fellini nada menos que Marcello Mastroianni, es un director de cine que entra en crisis tras un rotundo éxito, dispuesto a construir una obra de arte, proceso en el que recuerda a todas las mujeres, más de una docena, que tuvieron algo que ver en su vida, que lo atravesaron, a las que amó, a las que dejó. Esa maldita costumbre norteamericana de adaptarlo todo hizo que, primero, fuese un musical, de igual manera que en su tiempo Las noches de Cabiria se convirtieron en Sweet Charity. Lo reconozco, no vi el musical en escena y dicen, quienes saben del tema (de musicales obviamente), que la versión que aquí se dio era realmente buena. Aún así hay que tomar con pinzas esas reflexiones que provienen de quienes aman los musicales pero que quizás no tienen tan en claro el lenguaje del cine y probablemente aprecien a Fellini pura y exclusivamente por su costado estético, en especial el de su etapa en color.
No obstante las obras deben hablar por su mismas, y Nine lo hace. Por cierto lo que dice no es para nada afortunado, sino una sucesión de números musicales, algunos mejores, otros sencillamente malos, que en lugar de homenajear a su inspirador, le echan palas de tierra.
Como ocurrió con el excelente musical Chicago, desperdiciado en su pase a la pantalla de cine por este mismo Rob Marshall, Nine no tiene fuerza dramática, ni escénica y hay que reconocerlo, tampoco musical. Chicago era un producto creado por Bob Fosse, Nine no.
Realmente sorprende porqué Daniel Day-Lewis fue el elegido para el papel principal, que en principio ofrecieron sucesivamente a Carlos Bardem y a Antonio Banderas, quienes rechazaron la oferta. En cuanto a las mujeres, la cosa es variopinta. Todas ellas son buenas actrices, o cantantes, como el caso de Fergie, que además de ser muy bonita se las rebusca muy bien a la hora de actuar porque sus clips –con los Black Eye Peas o sola- siempre fueron muy actuados, pero todos estos ingredientes no son suficientes como para resultar un buen producto.
En todo caso, Nine deviene una buena excusa para rever al viejo y querido Fellini. Aquí van dos fragmentos de aquella obra insuperable, y un documental sobre su rodaje.








TIERRA DE ZOMBIES (Zombieland, EE.UU./2009) Director: Ruben Fleischer. Con Woody Harrelson, Jesse Eisenberg, Emma Stone.



ASTROBOY (ídem, Hong Kong-EE.UU./2009). Director: David Bowers.



Otra remake, y van. Hay que aclarar de antemano que la historieta de Osamu Tezuka y el animé que en la Argentina se vió por TV en la década del 60 son realmente magistrales, y que sus historias realmente maravillosas.

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