7 oct 2012
GABRIEL MEDINA HABLA DE "LA ARAÑA VAMPIRO", SU ULTIMA PELICULA
Gabriel Medina, el joven cineasta recordado por “Los paranoicos”, premiada en los festivales de Lima y Biarritz, vuelve a la carga con “La araña vampiro”, el filme protagonizado por Martín Piroyansky, Alejandro Awada, Jorge Sesán y Ailin Salas, que este jueves se estrena en cines y el fin de semana se verá en el Festival de Sitges.
“Geónimo, el personaje de Martin es un poco fóbico, miedoso, hipocondríaco, el ideal para él”, asegura Medina, sin embargo aclara que “La génesis de la historia estaba relacionada con la naturaleza y el miedo existencial que genera el estar solo frente a ella, estar alejado de la urbe y el ruido, el enfrentarse con el silencio, de un joven de hoy”.
Según Medina “…es una trama que tiene que ver con un padre y su hijo que se van a la montaña con la idea de que el chico de veinte años se relaje, porque viene bastante perturbado con temas psiquiátricos, y la idea es llevarlo a una cabaña en medio de la naturaleza para que ese chico del cibermundo, parido desde la cultura del materialismo y del consumismo enfrene a la naturaleza”.
“Me parecía muy interesante que este personaje que está enfermo de miedo, ataques de pánico y cierta paranoia se enfrente a una situación extrema y que ese hecho lo ayude a evolucionar y a vencer su propio miedo porque creo que todas estas fobias tienen cura atravesando aventuras, de alguna manera un viaje iniciático: todo lo que le teme pasar le pasa”, explica el cineasta.
“Le tiene miedo a su padre, a la naturaleza, se refugia en un videojuego, se refugia en un auto, aparece una araña, lo pica y se empieza a morir y la cura que encuentra es que lo vuelva a picar otra araña porque gente del lugar le dice eso, pero el padre no le cree, los médicos tampoco, las instituciones no le creen, y termina confiando en los que si le creen”, afirma.
“Hay algo del cuento de ‘Pedro y el lobo’ en todo esto, siempre esta creyendo que tiene algo, enfermedades, pero cuando lo pica una araña nadie le cree, y los que si lo hacen son los lugareños, de alguna forma los duendes y lo que hacen es certificarle que se está muriendo y para que lo pique esa araña tiene que hacer una peregrinación a lo profundo de la montaña”, agrega.
Según Medina, Gerónimo “Tiene que confiar en una especie guía, interpretado por Sesan, al principio algo hosco y callado, un desequilibrado, un tipo lleno de miedo y dolor como él… Me gusta observar al ser humano en todos sus matices porque no creo en los blancos y negros, los buenos y los malos, me gusta pensar al ser humano con sus errores y cosas positivas”.
“Como contaba Kurt Voneggut, cuando su padre estaba muriendo le dijo ‘escribí cualquier cosa pero nunca nada con un personaje malo’, y en realidad lo que le estaba diciendo era que nunca escriba sobre alguien que pueda considerarse absolutamente malvado, y esa es la concepción que tengo acerca de los personajes, tanto en ‘Los paranoicos’ como en ‘La araña vampiro’”, dice.
“Mi película es producto de una búsqueda muy intensa para volver a sacar algo de adentro mío y hacer una película, que es lo que más quiero desde que era chico, pensar películas, y le dedico mucho a hacerlo. No me preocupé por establecer un vínculo entre mi primera película y esta segunda, sin embargo por lo que me dice la gente, puedo ver que hay conexiones”, reflexiona.
“La conexión principal es la construcción de un camino para un personaje que está en una situación de miedo y estancamiento que tiene que superar para poder evolucionar, y supongo que tanto en el personaje de Gauna en mi primera película como ahora en el de ‘La araña…’ está ese conflicto: personajes urbanos castigados por la filosofía del consumo”, argumenta.
Medina está convencido de que “…el consumo de esa forma angustia, y es lo que provoca que la gente viva de determinada manera, que empiecen a aparecer neurosis, enfermedades que antes no existían, como los ataques de pánico, las fobias, producto del acelere y la locura, y en este sentido los chicos están muy a la deriva, en manos de un discurso semiológico bastante salvaje”.
Según Medina “En un punto estar tan falsamente conectados va en contra para un joven de hoy que quiere desarrollarse y crecer, porque te distancia mucho de vos mismo, sos más tu avatar que vos mismo, esa cosa de la hiperconectividad, el ruido y la ciudad… Si vos trasladás ese sujeto al medio de la nada se da un quiebre que es catártico y de hecho curativo”.
“La cara cinematográfica de Piroyanski siempre me fascinó”, confiesa Medina y agrega que “Hay gente que tiene un aura, y ese es el caso de Martín, y desde que escribí la película, que era la historia de un chico de dieciséis años y no de veinte, la cara era la de Martín en ‘Cara de queso’ y para Gerónimo lo rejuvenecimos un poco y terminó siendo él”.
Medina estrena un corte diferente al presentado en el Bafici, donde se vió una edición que, si bien logró buena recepción del público, todavía tenía algunos costados por pulir: “Efectivamente, la nueva edición, trabajando de nuevo los tiempos de las caminatas, porque siempre dudaba si eran cortas o largas, y de hecho las acorté y agregué una escena muy cortita pero importante”, explica.
“Tengo dos proyectos, uno que es un retorno a lo urbano con Daniel Hendler, una comedia dramática del estilo de ‘Los paranoicos’ pero bastante grande, y por otro lado estoy trabajando en una película de terror, más independiente, chica, de terror-terror, y mi idea es empezar a generar películas de ese tipo, además de otras con narrativa más personal”, concluyó. (publicada por Télam)
DANIEL ROSENFELD HABLA DE "CORNELIA FRENTE AL ESPEJO"
Daniel Rosenfeld acepta el desafío de llevar al cine una obra de la escritora Silvina Ocampo en el filme “Cornelia frente al espejo”, con Eugenia Capizzano, además coguionista, Rafael Spregelburd, Leonardo Sbaraglia y Eugenia Alonso.
Para algunos, dueña de un lenguaje literario intraducible, Ocampo (1903-1993) ya había sido llevada a la pantalla grande en cuatro oportunidades (Marcos Madanes, Arturo Ripstein, Carlos Hugo Christensen y Alejandro Maci) y esta vez Rosenfeld lo hace a partir de los diálogos del relato homónimo publicado en 1988 por Tusquets, y Premio del Club de los 13.
“Es un cuento escrito en forma de diálogo, y con Eugenia nos enamoramos de ese material, descubrimos de que parte de esa riqueza tenía que ver en las formas en que estaba construido, y queríamos que ese texto maravilloso estuviera en la película, más allá de nuestro aporte de interpretación cinematográfica”, explicó Rosenfeld.
El relato, que como otros de las cosechas anteriores de Ocampo, tiene claras referencias al surrealismo, y a escritores como Lewis Caroll y Katherine Mansfield, cuenta la historia de una joven mujer dispuesta suicidarse, pero que una y otra vez es interrumpida por personajes rodeados por un aura mágica que la detienen: una niña, una mujer, un ladrón y un amante.
“Algo importante era trabajar los primeros planos con los actores, porque no se trata de una obra de teatro, los encuadres… Lo más fascinante de todo es meterte dentro del mundo de un autor, tener la percepción de que estás conociendo a alguien. Fue difícil y con cierto riesgo de ir por un lugar que no sabíamos si era posible transitar”, dice el cineasta.
Según Rosenfeld “Había algo inherente al relato de Silvina y a ese mundo que tenía que ver con las disgresiones en el sentido cómo describe y relata el tiempo de una manera distinta, no es una línea directa hacia un solo lugar, es algo que se va abriendo, hay algo de eso en el cuento que nosotros queríamos rescatar en la adaptación”, asegura.
“La cuestión era cómo traducir este tema de como transcurre el tiempo dentro de esa casa, que es diferente, como si esas palabras y esos fantasmas estuvieran enredadas entre las paredes”, insiste Rosenfeld que conto con dirección de fotografía de Matías Mesa, recordado por “Agua” y “Viaje Sentimental”, de Verónica Chen, entre otras y música de Jorge Arriagada.
La vieja casona vacía, apenas poblada por unos pocos muebles, algunas esculturas que asemejan muñecas, pisos de roble desprolijo y polvoriento, rayos de luz que apenas se atreven a entrometerse en la soledad de las habitaciones y el perceptible repiqueteo de las ratas por las carpinterías acompañan estos encuentros de Cornelia con sus fantasmas, en el espejo.
La esencia literaria de la menor de las Ocampo (su hermana fue Victoria Ocampo), la presencia del caserón y los niños, los recuerdos que invaden presentes angustiantes y textos que sorprenden por sus múltiples interpretaciones pero siempre atravesados por señales de unas poesía arrolladora, aparecen en el guión, a cuatro manos, de Rosenfeld y Capizzano.
Rosenfeld tiene 39 años, estudió piano, edición y puesta en escena, actuación y tomó seminarios con cineastas de la talla de Kriszystof Kieslowsky, Stephen Frears, Anthony Minghella y Abbas Kiarostami, fue asistente de dirección, por ejemplo de Alejandro Agresti y productor asociado de “Buena Vida Delivery”, antes de lanzarse él mismo a la dirección.
De sus comienzos detrás de las cámaras son obras como el documental “Saluzzi, ensayo para bandoneón y tres hermanos”, de y “La quimera de los héroes”, que tuvo un largo y premiado recorrido festivalero, la segunda su encuentro con Capizzano en el guión, quien fue la primera que descubrió el potencial cinematográfico del relato de Ocampo.
Capizzano es una actriz con trayectoria, primero teatral, “Cuinera tropical”, “La paz del hogar”, “Qué hicimos”, y en cine trabajó en “¿Sabés nadar?”, de Diego Kaplan, con Nicolas Alzabert en “Si yo fuera un helecho…”, junto a Isabelle Huppert en “Médée Miracle” y también a las órdenes de Daniel Burman como la odontóloga de “El nido vacío”.
“Ella está en toda la película, y además no hay diálogos improvisados, algo que no es sencillo de resolver porque tiene que haber algo verdadero pero a la vez no coloquial, y eso para Eugenia y el resto de los actores fue una aventura…”, cuenta Rosenfeld apropósito de su filme, un nuevo y necesario acercamiento a la obra de Silvina Ocampo. (publicada por Télam)
3 sept 2012
VIGGO MORTENSEN EN LA ARGENTINA DE 2012: "TODOS TENEMOS UN PLAN"
Viggo Mortensen, el actor que dirigieron Brian de Palma, Peter Jackson y David Cronenberg, entre otros, incursiona en el cine argentino como figura central de “Todos tenemos un plan”.
“Me presentan montón de guiones por año y casi todos los rechazo porque no son buenos, pero el escrito por Ana Piterbarg es una excepción”, afirmó Mortensen en diálogo con Télam.
"No son buenos, no son originales, no están bien escritos, y en los que son interesantes los personajes no están bien logrados y en general no son cuentos que me interesen”, dice.
“De vez en cuando hay algo... y no miro si es una superproducción o un filme independiente, en castellano o en inglés... Busco cuentos interesantes, mientras que pueda seguir dándome el lujo de elegir un poco, de poder esperar", confiesa.
Extremadamente tímido y con un perfil que sorprende por lo bajo, el actor de “El señor de los anillos” y “Promesas del Este” confiesa su alegría por su primer trabajo en la Argentina.
Mortensen, que nació en Nueva York hace 54 años, es hijo de padre danés y madre estadounidense, que partió con su familia siendo un niño rumbo a Venezuela y luego a la Argentina, donde vivió en las sierras de Córdoba entre los 6 y 11 años, hasta la separación de sus padres y la vuelta a su país natal. El filme, de la debutante Ana Piterbarg, cuenta la historia de dos hermanos mellizos, Agustín, un pediatra que con su esposa está al filo de adoptar un hijo y la de Pedro, que vive solo en el Tigre como apicultor, los dos alejados entre si desde niños.
Agustín y Pedro son muy diferentes, uno comprometido con una serie de delitos y angustias distintas a las del médico que se rebela a adoptar un hijo, los dos separados y vueltos a unir camino a un desenlace que no puede ser menos que trágico.
Agustín convertido en Pedro llega al Tigre pensando que esa sería la mejor forma de escapar de una aparente felicidad que no lo convence, y de la noche a la mañana se sumerge en una pesadilla, aquella que era la de su hermano en el Delta y de su entorno igual de oscuro y desgraciado.
Con una perspectiva totalmente distinta, el nuevo Agustín se juega entero para redimir a una chica a la que apenas conoce y esconde sus propias miserias, y que juega peligrosamente con él al todo vale, mitad pasión, mitad traición, siempre al filo de caer en ese lugar ominoso del que no se vuelve.
"En los dos hermanos yo tengo un poco de cada uno", dice el actor, pero aclara que "Buscaba descubrir las cosas que los separaban, por ejemplo que no queda mucho amor entre ellos... el ¿qué pasó entre ellos cuando eran chicos? Lo tuve que imaginar y trabajar, es decir más allá de que hablan, se mueven y miran de manera diferente".
"Después buscaba todo lo que los unía, porque siempre hay más de lo que está escrito, de lo que podía imaginarme cuando leí el guión por primera vez, y hasta que se termina de rodar siempre se puede añadir algo", confiesa.
"En las secuencias en las que aparecen los mellizos juntos Me interesaba ver lo que recién había rodado, en qué lugar de la composición estaba y hablar con la directora como con el director de fotografía para llegar a los mejores resultados” dice acerca de las escenas que comparte consigo mismo.
"La meta era que la escena terminada funcione no sólo con lo físico sino también con las miradas... A veces podía parecer una buena toma cuando no lo era... Fue todo un desafío que nunca antes había experimentado”, insiste.
"Es que entre los hermanos hay resentimiento, como pasa en todas las familias por muy perfectas y felices que parezcan y esos conflictos debían estar en sus miradas, aunque no se supiera cuales eran", explica.
"Me pareció un thriller muy interesante por su aspecto psicológico, por el paisaje y con un plus, que era una película argentina, y como me crié aquí, tenía su atracción... Podía haber rodado en Argentina antes, pero no aparecía el guión, hasta que me llegó el de Ana y me empeñé en encontrar el hueco para hacerlo", dice.
Para Mortensen "Era interesante hacer de dos hermanos sin exagerar demasiado, que las diferencias fueran sutiles y más allá de las dudas, al ver el producto terminado me doy cuenta de que funciona, que por mucho que Agustín y Pedro se parezcan son muy diferentes".
"Me di cuenta enseguida que Ana estaba muy preparada incluso para la incomodidad de filmar en el Delta en invierno, y que si teníamos un poco de suerte con el clima y las mareas, y los actores éramos buenos, quienes me acompañaron lo son, todo iba a salir muy bien", asegura.
"Ellos tienen maneras diferentes de encarar el trabajo en el set, y fueron excelentes, perfectos para los personajes. Sabía que la Argentina tiene fama de producir buenos actores, directores y equipos técnicos, hay mucho talento acá y tradición de hacer buen cine y teatro", comenta.
"Cuando era chico veía cine argentino en televisión, pero también en las salas y me acuerdo muy bien de 'Martín Fierro'. de Leopoldo Torre Nilsson, pero nunca imaginé que yo podría ser actor porque además era, y lo sigo siendo, muy tímido..”, confiesa.
“Podía actuar entre amigos, pero no con gente desconocida y el teatro me ayudó, de golpe, a encontrar la manera de superar esa timidez", insiste.
"Recién pude hacer teatro a los 22 años en Nueva York, adonde no conocía a nadie y en ese anonimato si no salía la cosa no pasaba nada... Hice algo, pero después llegó el cine, y no volví a hacerlo hasta 2011, en 'Purgatorio', de Ariel Dorfman, en español, en Matadero Madrid", cuenta.
“Me gustaría volver a hacer teatro –dice Mortensen- enfrentarme todos los días cara a cara con el público, y también volver a hacer cine aquí, siempre y cuando aparezca. un guión tan bueno como el Ana”
En las próximas semanas Mortensen comenzará el rodaje de "The Two Faces of January", del debutante Hossein Amini (guionista de "Drive"), junto a Kirsten Dunst y Oscar Isaac, una adaptación de un thriller de Patricia Highsmith.
En el filme rodado en Atenas será un ladrón de obras de arte estadounidense que accidentalmente mata a un policía en un atraco, y junto con su esposa se relacionará con un muy extraño joven recién llegado a esa ciudad. (Publicada por Télam)
14 jun 2012
60º CONDOR DE PLATA, PARA TODOS
Finalmente, el lunes 11, la Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina entregó sus Premios Cóndor de Plata, en esta oportunidad a la producción de 2011, y el reparto fue, en términos de premios grandes, para dos películas: "Las acacias" y "El gato desaparece".
La primera, producción de Pablo Giorgelli multipremiada en el exterior en especial a partir de su participación en el Festival de Cannes, se llevó
dos premios, el más trascendente el destinado a mejor película, el otro el del montaje para María Astrauskas, un rubro que es clave en el lenguaje del cine. La segunda, de Carlos Sorín, se llevó cinco, el de mejor director,
así como los dos dedicados a sus figuras centrales, Beatriz Spelzini y Luis Luque, música a Nicolás Sorín, compuesta en clave hermanniana (estilo Hitchcock, como el filme) y finalmente el destinado a mejor sonido (el gato caminando encima del cielorraso, guau, quien se lo puede olvidar), para el experto José Luis Díaz, un hombre varias veces premiado.
Otro de los films con varios lauros fue "Aballay, el hombre sin miedo", de Fernando Spiner, que fue consagrado con los Cóndor a mejor adaptación, para el mismo director, Santiago Hadida y Javier Diment, el merecídísimo a actor de reparto para Claudio Rissi y el de fotografía, como en los mejores westerns, de Claudio Beiza. El Cóndor para actriz de reparto, también merecidísimo, fue para Verónica Llinás, por su participación en "Cerro Bayo", de Victoria Galardi
En materia de revelaciones, la femenina fue Elena Roger, por su trabajo en "Un amor", de Paula Hernández, ausente con aviso ya que protagoniza la actual puesta en Nueva York de la ópera "Evita", mientras que la masculina fue la que mejor apostaba, es decir la de Esteban Lamothe, también ahora en el exterior junto a Julieta Zylberberg, por su papel en "El estudiante", de Santiago Mitre, el otro filme bien recompensado de la noche.
La película de Santiago Mitre obtuvo también los premios a mejor ópera prima y mejor guión original, totalizando tres.
Los rubros artísticos, es decir dirección de arte y vestuario fueron para "Juan y Eva", de Paula de Luque, en cada caso para Rodolfo Pagliere y Marcela Vilariño.
En cuanto a documental la estatuilla fue a parar a manos de Fernando "Pino" Solanas por "Tierra sublevada: Oro negro", y el denominado innovación artística para "Ausente", segundo filme de Marco Berger.
Mejor cortometraje, era previsible, fue elegido "Luminaris", del multipremiado Juan Pablo Zaramella, que estuvo en la prenominación de los Oscar de este año
En materia de película iberoamericana la elegida fue "Balada triste de trompeta", de Alex de la Iglesia, y en cuanto a película extranjera no hablada en español ni portugués "De dioses y de hombre", del cineasta francés Xavier Beauvois.
El teatro Avenida repleto como pocas veces ocurre incluso con puesta de ópera o zarzuela, todos atornillados a sus butacas hasta el último minuto, gran presencia de figuras, homenajes emocionantes, como los dedicados a Leonardo Favio, a cargo de Graciela Borges y Federico Luppi, el que tuvo como protagonista a Juan Manuel Tenuta, casi un show dentro del show el que vivieron Carlos Morelli y Rómulo Berruti por el aporte de su ciclo Función Privada al cine y a la TV local, el dedicado a la actriz Julia Sandoval y las menciones especiales a Carlos Orgambide, por sus 60 ininterrumpidos años en la profesión del cine, no obstante sus idas y venidas y su puñado de películas algunas de ellas, como Queridas amigas, premiadas con el Cóndor, y Roxana Morduchowicz, en representación del programa Escuela y medios, del Ministerio de Educación, que fue entregado nada menos que por Estela de Carlotto.
Punto y aparte para el In Memoriam, esta vez con las imágenes de todos (o casi todos) los que se fueron en 2011, una tarea compleja debo confesar), acompañadas por Emilio Del Guercio, haciendo allí en vivo el "Tema de Pototo", en homenaje a Luis Alberto Spinetta, una de esa figuras que pasaron a la inmortalidad.
En representación de la Asociación de Cronistas recibí de manos de la siempre concreta y entusiasta Carolina Silvestre, vicepresidenta del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales, que desde siempre, pero hoy màs que nunca, respalda a la entidad y a sus premios, una plaqueta por la conmemoración redonda de los 70 años de su fundación en 1942.
Tras las palabras del que suscribe (ver aparte) Liliana Mazure presidenta del Incaa hizo su aporte convalidando la tarea que viene haciendo Cronistas hace siete décadas, y reafirmando la idea de que el cine es desde 2003 política de estado en la Argentina.
La conducción de Gabriela Radice (siempre espléndida y ahora más que nunca), al igual que Pablo Marcovsky (del staff de CN23), dieron realce a una puesta en escena de leds que iluminó todo el tiempo la platea y la emisión en vivo.
Capítulo especial para el esfuerzo de CN23, con cámaras por docena, buena predisposición incluso en momentos donde la tensión es moneeda corriente, y hasta una grúa que permitió ver el escenario como nunca antes en una transmisión de los Cóndor.
El programa-revista de mano es toda una pieza de colección, porque además de varias notas de carácter histórico por la conmemoración y que enriquecen su contenido, incluye el racconto completo de todos los premios que le entidad viene entregando desde 1942, cuando lo hizo a "La guerra gaucha", de Lucas Demare.
Gráfica renovada, un show que emitido por CN23 en directo recorrió el cine de 2011 y algo de la historia en dos horas y medias exactas, oportunas apariciones de Willy Lemos cual drag queen, diva del cine nacional entrometida y oportunamente sacada de cuadro (llego en una limusina) y, una vez concluida la gala, fiesta a 100 metros nada menos que en el Palacio Barolo (un lugar perfecto para festejar pasado y presente con escenografía histórica, justo enfrente del edificio donde en su sótano, hace 70 años, un grupo de periodistas de renombre dio nacimiento a la entidad.
Bandejas, quesos, chocolates y hasta whisky importado (como publicó Paraná Sendros en Ambito Financiero) marca Juancito Caminador (jajajajaja) y bailarines de tango, engalaron una noche memorable por donde se la mire.
La prensa local, tanto diarios, canales de TV, radios e internet, dieron amplia cobertura al acontecimiento, igual que las redes sociales, demostrando que los Premios Cóndor alcanzan la mejor altura de vuelo de su historia de idas y venidas.
Gracias a la gente de Cronistas que ayudó en toda esta aventura, y al equipo aportado por el Incaa, una troupe encabezada por Leonel Curia (después de esto podria postularse para el Cirque du Soleil), que se deslomaron como nunca antes. Un fuerte abrazo para todos y todas.
Los resultados están a la vista.
Era hora, que se repita.
EL DISCURSO
En 1942, un grupo de críticos de cine decidieron juntarse para crear una entidad que los identificara.
El Cine Argentino iba camino a consagrarse del Río Bravo hacia el sur, una geografía tan vasta como la de América latina, con sus gestas, sus historias, sus nombres y apellidos, sus triunfos y sus fracasos, sus alegrías y sus tristezas, pero por sobre todo con su deseo de alcanzar la libertad.
Y la cultura en su más amplia acepción, la de todos los países de habla hispana, pudo encontrar su destino en la gente, en los creadores y en sus críticos.
La crítica ayudó a que la gente sintiera como propio el mejor cine.
Si hay algo que si tenemos en claro es que con nuestro logro de haber reunido a tanta gente que ama a su profesión, no solo conseguimos premiar en 60 oportunidades a quienes también aman a su profesión como lo son los hombres y mujeres que construyen el Cine Nacional, sino además luchar por darle trascendencia internacional, en especial al recuperar la idea del Festival de Mar del Plata en 1959.
Aquel año, el Cine Argentino intentaba dar una vuelta de página a un golpe institucional que había dejado en fuera de juego a muchos artistas, condenados a abandonar ideas más comprometidas, y encontrar una nueva manera de contar nuestras propias inquietudes de cara al futuro incierto.
Pero como la política seguía enfrentando a dioses con demonios, aquella esperanza se diluyó sin llegar a el dar paso a nuevos creadores, y así a la vuelta a la oscuridad profunda se generó una nueva respuesta, que fue la de intentar liberar aquello que se reprimía en las pantallas. Los Cronistas trataron de vencer esas limitaciones.
En 1973 la democracia volvió a refundar el cine argentino, y en ese nuevo intento convivió el cine de sentimientos y el de los testimonios, que buscó en el pasado hechos claves que volvían a poner en la mira a las instituciones del poder que minaron las esperanzas de libertad a nuestros abuelos y a nuestros padres, y finalmente a nosotros mismos.
La primavera setentista terminó. Vuelto el silencio, esta vez el del más profundo de los abismos al que fuimos sometidos, no quedó más remedio que decir que no habríamos de convalidar a un cine perseguido y censurado, prohibido y condenado, incluso arriesgando que con tal decisión habría justos merecedores de lauros que no serían reconocidos, más allá de que la historia, es decir la memoria, como ocurre siempre, habría de volver a poner las cosas en su lugar.
Y después de la postergación y el dolor, de tantas latas con películas manchadas con sangre, sobrevino un nuevo capítulo de la historia, en el que la decisión colectiva está puesta en que nunca más se repetiría aquella infelicidad que nos hizo repensar el sentido de la vida.
La Argentina había tomado una decisión, su cine la acompañaba en este retorno a la libertad y la Asociación de Cronistas volvió a recuperar su espíritu de reconocimiento al talento, a la creatividad, a la audacia, a los consagrados y a los jóvenes emprendedores que tanta falta le hacen a un país para renovarse y crecer plenamente, en el que todo está por hacerse.
El Cine Argentino, como la Argentina toda, celebrará el 25 de mayo de 2013, su década más prodigiosa y productiva, de crecimiento como nunca antes se vivió, en la que se incorporaron a su lista de creadores más sólidos el grupo más vasto de jóvenes que nunca antes se había sumado, logrando con sus trabajos los más importantes premios, consolidando la marca país en todas las pantallas del mundo.
En esta tarea hay mucha gente comprometida, obviamente los mismos creadores, pero también de un Estado que impulsa políticas de crecimiento que vienen dando la posibilidad de crecer en lo conocido y de actualizar la idea del audiovisual como un todo más amplio, cuya larga transición estamos empezando a transitar.
Cronistas nació hace 70 años, pero vuelve a nacer cada vez que entrega sus premios a los auténticos creadores de todo esto, nuestra razón de ser.
Nuestro reconocimiento a todos aquellos que en los años oscuros no pudimos premiar y hubieran merecido serlo, nuestro reconocimiento a todos, premiados o no a lo largo de esos 70 años que hoy también conmemoramos, al apoyo cada vez más entusiasta del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales, a la gente del equipo que nos ayudo en todo esto, y nuestro abrazo emocionado a todos los que conforman este gran universo que es el Cine Nacional.
Como dijo alguna vez Eduardo Galeano “disfruten esta noche como si fuese la última y el amanecer del nuevo día como si fuese el primero”.
Gracias y hasta el 10 de junio de 2013.
TODOS LOS PREMIOS DEL 2011
MEJOR PELÍCULA: LAS ACACIAS (PABLO GIORGELLI)
MEJOR DIRECTOR: CARLOS SORIN (EL GATO DESAPARECE)
MEJOR ACTOR: LUIS LUQUE (EL GATO DESAPARECE)
MEJOR ACTRIZ: BEATRIZ SPELZINI (EL GATO DESAPARECE)
MEJOR ACTOR DE REPARTO: CLAUDIO RISSI (ABALLAY, EL HOMBRE SIN MIEDO)
MEJOR ACTRIZ DE REPARTO: VERONICA LLINAS (CERRO BAYO)
REVELACIÓN MASCULINA: ESTEBAN LAMOTHE (EL ESTUDIANTE)
REVELACIÓN FEMENINA: ELENA ROGER (UN AMOR)
MEJOR DOCUMENTAL: TIERRA SUBLEVADA 2: ORO NEGRO (DE FERNANDO PINO SOLANAS)
INNOVACIÓN ARTÍSTICA: AUSENTE (MARCO BERGER)
MEJOR OPERA PRIMA: EL ESTUDIANTE (SANTIAGO MITRE)
MEJOR GUIÓN ORIGINAL: EL ESTUDIANTE (SANTIAGO MITRE)
MEJOR GUIÓN ADAPTADO: ABALLAY, EL HOMBRE SIN MIEDO (FERNANDO SPINER, JAVIER DIMENT, SANTIAGO HADIDA, ADAPTACIÓN DEL CUENTO HOMÓNIMO DE ANTONIO DI BENEDETTO)
MEJOR FOTOGRAFÍA: ABALLAY, EL HOMBRE SIN MIEDO (CLAUDIO BEIZA)
MEJOR MONTAJE: LAS ACACIAS (MARIA ASTRAUSKAS)
MEJOR DIRECCIÓN DE ARTE: JUAN Y EVA (RODOLFO PAGLIERE)
MEJOR MÚSICA ORIGINAL: EL GATO DESAPARECE (NICOLAS SORIN)
MEJOR SONIDO: EL GATO DESAPARECE (JOSÉ LUIS DÍAZ)
MEJOR VESTUARIO: JUAN Y EVA (MARCELA VILARIÑO)
MEJOR CORTOMETRAJE: LUMINARIS (JUAN PABLO ZARAMELLA)
MEJOR PELÍCULA IBEROAMERICANA: BALADA TRISTE DE TROMPETA, DE ALEX DE LA IGLESIA. ESPAÑA
MEJOR PELÍCULA DE HABLA NO HISPANA: DE DIOSES Y HOMBRES (DES HOMMES ET DES DIEUX, DE XAVIER BEAUVOIS. FRANCIA)
La primera, producción de Pablo Giorgelli multipremiada en el exterior en especial a partir de su participación en el Festival de Cannes, se llevó
dos premios, el más trascendente el destinado a mejor película, el otro el del montaje para María Astrauskas, un rubro que es clave en el lenguaje del cine. La segunda, de Carlos Sorín, se llevó cinco, el de mejor director,
así como los dos dedicados a sus figuras centrales, Beatriz Spelzini y Luis Luque, música a Nicolás Sorín, compuesta en clave hermanniana (estilo Hitchcock, como el filme) y finalmente el destinado a mejor sonido (el gato caminando encima del cielorraso, guau, quien se lo puede olvidar), para el experto José Luis Díaz, un hombre varias veces premiado.
Otro de los films con varios lauros fue "Aballay, el hombre sin miedo", de Fernando Spiner, que fue consagrado con los Cóndor a mejor adaptación, para el mismo director, Santiago Hadida y Javier Diment, el merecídísimo a actor de reparto para Claudio Rissi y el de fotografía, como en los mejores westerns, de Claudio Beiza. El Cóndor para actriz de reparto, también merecidísimo, fue para Verónica Llinás, por su participación en "Cerro Bayo", de Victoria Galardi
En materia de revelaciones, la femenina fue Elena Roger, por su trabajo en "Un amor", de Paula Hernández, ausente con aviso ya que protagoniza la actual puesta en Nueva York de la ópera "Evita", mientras que la masculina fue la que mejor apostaba, es decir la de Esteban Lamothe, también ahora en el exterior junto a Julieta Zylberberg, por su papel en "El estudiante", de Santiago Mitre, el otro filme bien recompensado de la noche.
La película de Santiago Mitre obtuvo también los premios a mejor ópera prima y mejor guión original, totalizando tres.
Los rubros artísticos, es decir dirección de arte y vestuario fueron para "Juan y Eva", de Paula de Luque, en cada caso para Rodolfo Pagliere y Marcela Vilariño.
En cuanto a documental la estatuilla fue a parar a manos de Fernando "Pino" Solanas por "Tierra sublevada: Oro negro", y el denominado innovación artística para "Ausente", segundo filme de Marco Berger.
Mejor cortometraje, era previsible, fue elegido "Luminaris", del multipremiado Juan Pablo Zaramella, que estuvo en la prenominación de los Oscar de este año
En materia de película iberoamericana la elegida fue "Balada triste de trompeta", de Alex de la Iglesia, y en cuanto a película extranjera no hablada en español ni portugués "De dioses y de hombre", del cineasta francés Xavier Beauvois.
El teatro Avenida repleto como pocas veces ocurre incluso con puesta de ópera o zarzuela, todos atornillados a sus butacas hasta el último minuto, gran presencia de figuras, homenajes emocionantes, como los dedicados a Leonardo Favio, a cargo de Graciela Borges y Federico Luppi, el que tuvo como protagonista a Juan Manuel Tenuta, casi un show dentro del show el que vivieron Carlos Morelli y Rómulo Berruti por el aporte de su ciclo Función Privada al cine y a la TV local, el dedicado a la actriz Julia Sandoval y las menciones especiales a Carlos Orgambide, por sus 60 ininterrumpidos años en la profesión del cine, no obstante sus idas y venidas y su puñado de películas algunas de ellas, como Queridas amigas, premiadas con el Cóndor, y Roxana Morduchowicz, en representación del programa Escuela y medios, del Ministerio de Educación, que fue entregado nada menos que por Estela de Carlotto.
Punto y aparte para el In Memoriam, esta vez con las imágenes de todos (o casi todos) los que se fueron en 2011, una tarea compleja debo confesar), acompañadas por Emilio Del Guercio, haciendo allí en vivo el "Tema de Pototo", en homenaje a Luis Alberto Spinetta, una de esa figuras que pasaron a la inmortalidad.
En representación de la Asociación de Cronistas recibí de manos de la siempre concreta y entusiasta Carolina Silvestre, vicepresidenta del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales, que desde siempre, pero hoy màs que nunca, respalda a la entidad y a sus premios, una plaqueta por la conmemoración redonda de los 70 años de su fundación en 1942.
Tras las palabras del que suscribe (ver aparte) Liliana Mazure presidenta del Incaa hizo su aporte convalidando la tarea que viene haciendo Cronistas hace siete décadas, y reafirmando la idea de que el cine es desde 2003 política de estado en la Argentina.
La conducción de Gabriela Radice (siempre espléndida y ahora más que nunca), al igual que Pablo Marcovsky (del staff de CN23), dieron realce a una puesta en escena de leds que iluminó todo el tiempo la platea y la emisión en vivo.
Capítulo especial para el esfuerzo de CN23, con cámaras por docena, buena predisposición incluso en momentos donde la tensión es moneeda corriente, y hasta una grúa que permitió ver el escenario como nunca antes en una transmisión de los Cóndor.
El programa-revista de mano es toda una pieza de colección, porque además de varias notas de carácter histórico por la conmemoración y que enriquecen su contenido, incluye el racconto completo de todos los premios que le entidad viene entregando desde 1942, cuando lo hizo a "La guerra gaucha", de Lucas Demare.
Gráfica renovada, un show que emitido por CN23 en directo recorrió el cine de 2011 y algo de la historia en dos horas y medias exactas, oportunas apariciones de Willy Lemos cual drag queen, diva del cine nacional entrometida y oportunamente sacada de cuadro (llego en una limusina) y, una vez concluida la gala, fiesta a 100 metros nada menos que en el Palacio Barolo (un lugar perfecto para festejar pasado y presente con escenografía histórica, justo enfrente del edificio donde en su sótano, hace 70 años, un grupo de periodistas de renombre dio nacimiento a la entidad.
Bandejas, quesos, chocolates y hasta whisky importado (como publicó Paraná Sendros en Ambito Financiero) marca Juancito Caminador (jajajajaja) y bailarines de tango, engalaron una noche memorable por donde se la mire.
La prensa local, tanto diarios, canales de TV, radios e internet, dieron amplia cobertura al acontecimiento, igual que las redes sociales, demostrando que los Premios Cóndor alcanzan la mejor altura de vuelo de su historia de idas y venidas.
Gracias a la gente de Cronistas que ayudó en toda esta aventura, y al equipo aportado por el Incaa, una troupe encabezada por Leonel Curia (después de esto podria postularse para el Cirque du Soleil), que se deslomaron como nunca antes. Un fuerte abrazo para todos y todas.
Los resultados están a la vista.
Era hora, que se repita.
EL DISCURSO
En 1942, un grupo de críticos de cine decidieron juntarse para crear una entidad que los identificara.
El Cine Argentino iba camino a consagrarse del Río Bravo hacia el sur, una geografía tan vasta como la de América latina, con sus gestas, sus historias, sus nombres y apellidos, sus triunfos y sus fracasos, sus alegrías y sus tristezas, pero por sobre todo con su deseo de alcanzar la libertad.
Y la cultura en su más amplia acepción, la de todos los países de habla hispana, pudo encontrar su destino en la gente, en los creadores y en sus críticos.
La crítica ayudó a que la gente sintiera como propio el mejor cine.
Si hay algo que si tenemos en claro es que con nuestro logro de haber reunido a tanta gente que ama a su profesión, no solo conseguimos premiar en 60 oportunidades a quienes también aman a su profesión como lo son los hombres y mujeres que construyen el Cine Nacional, sino además luchar por darle trascendencia internacional, en especial al recuperar la idea del Festival de Mar del Plata en 1959.
Aquel año, el Cine Argentino intentaba dar una vuelta de página a un golpe institucional que había dejado en fuera de juego a muchos artistas, condenados a abandonar ideas más comprometidas, y encontrar una nueva manera de contar nuestras propias inquietudes de cara al futuro incierto.
Pero como la política seguía enfrentando a dioses con demonios, aquella esperanza se diluyó sin llegar a el dar paso a nuevos creadores, y así a la vuelta a la oscuridad profunda se generó una nueva respuesta, que fue la de intentar liberar aquello que se reprimía en las pantallas. Los Cronistas trataron de vencer esas limitaciones.
En 1973 la democracia volvió a refundar el cine argentino, y en ese nuevo intento convivió el cine de sentimientos y el de los testimonios, que buscó en el pasado hechos claves que volvían a poner en la mira a las instituciones del poder que minaron las esperanzas de libertad a nuestros abuelos y a nuestros padres, y finalmente a nosotros mismos.
La primavera setentista terminó. Vuelto el silencio, esta vez el del más profundo de los abismos al que fuimos sometidos, no quedó más remedio que decir que no habríamos de convalidar a un cine perseguido y censurado, prohibido y condenado, incluso arriesgando que con tal decisión habría justos merecedores de lauros que no serían reconocidos, más allá de que la historia, es decir la memoria, como ocurre siempre, habría de volver a poner las cosas en su lugar.
Y después de la postergación y el dolor, de tantas latas con películas manchadas con sangre, sobrevino un nuevo capítulo de la historia, en el que la decisión colectiva está puesta en que nunca más se repetiría aquella infelicidad que nos hizo repensar el sentido de la vida.
La Argentina había tomado una decisión, su cine la acompañaba en este retorno a la libertad y la Asociación de Cronistas volvió a recuperar su espíritu de reconocimiento al talento, a la creatividad, a la audacia, a los consagrados y a los jóvenes emprendedores que tanta falta le hacen a un país para renovarse y crecer plenamente, en el que todo está por hacerse.
El Cine Argentino, como la Argentina toda, celebrará el 25 de mayo de 2013, su década más prodigiosa y productiva, de crecimiento como nunca antes se vivió, en la que se incorporaron a su lista de creadores más sólidos el grupo más vasto de jóvenes que nunca antes se había sumado, logrando con sus trabajos los más importantes premios, consolidando la marca país en todas las pantallas del mundo.
En esta tarea hay mucha gente comprometida, obviamente los mismos creadores, pero también de un Estado que impulsa políticas de crecimiento que vienen dando la posibilidad de crecer en lo conocido y de actualizar la idea del audiovisual como un todo más amplio, cuya larga transición estamos empezando a transitar.
Cronistas nació hace 70 años, pero vuelve a nacer cada vez que entrega sus premios a los auténticos creadores de todo esto, nuestra razón de ser.
Nuestro reconocimiento a todos aquellos que en los años oscuros no pudimos premiar y hubieran merecido serlo, nuestro reconocimiento a todos, premiados o no a lo largo de esos 70 años que hoy también conmemoramos, al apoyo cada vez más entusiasta del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales, a la gente del equipo que nos ayudo en todo esto, y nuestro abrazo emocionado a todos los que conforman este gran universo que es el Cine Nacional.
Como dijo alguna vez Eduardo Galeano “disfruten esta noche como si fuese la última y el amanecer del nuevo día como si fuese el primero”.
Gracias y hasta el 10 de junio de 2013.
TODOS LOS PREMIOS DEL 2011
MEJOR PELÍCULA: LAS ACACIAS (PABLO GIORGELLI)
MEJOR DIRECTOR: CARLOS SORIN (EL GATO DESAPARECE)
MEJOR ACTOR: LUIS LUQUE (EL GATO DESAPARECE)
MEJOR ACTRIZ: BEATRIZ SPELZINI (EL GATO DESAPARECE)
MEJOR ACTOR DE REPARTO: CLAUDIO RISSI (ABALLAY, EL HOMBRE SIN MIEDO)
MEJOR ACTRIZ DE REPARTO: VERONICA LLINAS (CERRO BAYO)
REVELACIÓN MASCULINA: ESTEBAN LAMOTHE (EL ESTUDIANTE)
REVELACIÓN FEMENINA: ELENA ROGER (UN AMOR)
MEJOR DOCUMENTAL: TIERRA SUBLEVADA 2: ORO NEGRO (DE FERNANDO PINO SOLANAS)
INNOVACIÓN ARTÍSTICA: AUSENTE (MARCO BERGER)
MEJOR OPERA PRIMA: EL ESTUDIANTE (SANTIAGO MITRE)
MEJOR GUIÓN ORIGINAL: EL ESTUDIANTE (SANTIAGO MITRE)
MEJOR GUIÓN ADAPTADO: ABALLAY, EL HOMBRE SIN MIEDO (FERNANDO SPINER, JAVIER DIMENT, SANTIAGO HADIDA, ADAPTACIÓN DEL CUENTO HOMÓNIMO DE ANTONIO DI BENEDETTO)
MEJOR FOTOGRAFÍA: ABALLAY, EL HOMBRE SIN MIEDO (CLAUDIO BEIZA)
MEJOR MONTAJE: LAS ACACIAS (MARIA ASTRAUSKAS)
MEJOR DIRECCIÓN DE ARTE: JUAN Y EVA (RODOLFO PAGLIERE)
MEJOR MÚSICA ORIGINAL: EL GATO DESAPARECE (NICOLAS SORIN)
MEJOR SONIDO: EL GATO DESAPARECE (JOSÉ LUIS DÍAZ)
MEJOR VESTUARIO: JUAN Y EVA (MARCELA VILARIÑO)
MEJOR CORTOMETRAJE: LUMINARIS (JUAN PABLO ZARAMELLA)
MEJOR PELÍCULA IBEROAMERICANA: BALADA TRISTE DE TROMPETA, DE ALEX DE LA IGLESIA. ESPAÑA
MEJOR PELÍCULA DE HABLA NO HISPANA: DE DIOSES Y HOMBRES (DES HOMMES ET DES DIEUX, DE XAVIER BEAUVOIS. FRANCIA)
3 jun 2012
"ABRIR PUERTAS Y VENTANAS", FINALMENTE EL POST NUEVO CINE ARGENTINO
El cine nacional post nuevo cine argentino comienza a asomar jóvenes miradas, esta vez la de Milagros Mumenthaler que presentó esta semana la película con la que logró reconocimientos en diferentes festivales como Locarno, Guadalajara y Mar del Plata.
Sin embargo, el filme de Mumenthaler no es de los que aprovechan la estética de la independencia para sacar partido sino, por suerte, una elaborada reflexión a propósito de lo que fue y no fue, de lo que es y no es y, hasta de lo que será más allá de un final donde la desolación parece invadir la pantalla y dejar huella.
Las puertas y ventanas se abren para salir por ellas o para dejar entrar el aire fresco, cuando el lugar estuvo mucho tiempo encerrado y empieza a mezclar olores a rancio de lo que allí quedó, ya sea de cortinas, ropa de cama y muebles, y hasta el sonido de un viejo artefacto que conserva la música de otro tiempo.
A partir de una idea que mucho tiene que ver con esta definición de lo que es “abrir”, Mumenthaler elabora una historia de mujeres: tres hermanas jóvenes, poco más que adolescentes, que intentan resolver qué hacer con la herencia recibida de su abuela y sus propias vidas.
Es evidente que hay en la directora una clara referencia al cine de Lucrecia Martel (en especial a “La ciénaga”, pero también “La niña santa” y hasta “La mujer sin cabeza”), donde no interesan las pistas que puedan ayudar a desentrañar la angustia de las protagonistas sino las circunstancias que las unen en un mismo lugar.
El adiós a la casa paterna, o a la de la abuela como en este caso que la suple, tiene un significado trascendente en la vida, marca un antes y un después, un camino de regreso que nunca más se recorrerá porque incluso tiene algo de inexorable evanescencia que lo convierte casi de golpe en mítico, en leyenda de lo que ya no es.
Es precisamente esa angustia no exhibida la que Mumenthaler trabaja puntillosamente, incluso con un manejo de la parsimonia y del silencio sobresaliente, en el que mucho tiene que ver el compromiso emocional de las actrices con sus personajes.
La cámara de la cineasta sigue a cada una de esta mujeres cuerpo a cuerpo, casi en silencio, a la espera de descubrir en cada gesto, una pista de sus verdades, de lo que sienten en ese momento que las trasciende.
Es ineludible pensar qué le ocurrirá a cada una de estas chicas después de que la casa ya no sea de ellas, y de alguna manera esa es una duda que queda manifiesta en el final casi impredecible, abrupto si se quiere.
Hay en “Abrir puertas y ventanas” un casting perfecto, el que conforman María Canale, Martina Juncadella y Ailin Salas, las hermanas Tauss, que logran coherencia siendo un grupo heterogéneo de mujeres jóvenes, de distintos rasgos pero con algo intrínseco ofrecido por el guión que las une.
De igual manera es perfecta la elección para el detrás de cámara, donde sobresalen los trabajos de dirección de fotografía, a cargo de Martín Frías, y en especial de edición, de Gion-Reto Killias, en una auténtica casa que es evidente no necesitó más que unos retoques para convertirse en esa tan singular, donde todo es decadencia.
20 mar 2012
RECUERDOS SIEMPRE PRESENTES
Madrid siempre deja recuerdos. Y los recuerdos a veces se convierten en imágenes que siguen dando la sensación de estar allí, incluso cuando lo que muestran ya no exista, o haya cambiado, o tan solo fue un momento. Lo mismo ocurre en San Sebastián, y creo que también en cualquier lugar que uno recuerde por algún motivo, por alguna pasión, insisto, por algún instante memorable. Por un ruido que la foto no transmite pero sugiere, por alguna trama que parece palpable cuando en verdad no lo es.
Aquí hay tres im{agenes que me gusta recordar, y en las tres hay una feliz coincidencia: que delante o detrás de la cámara, me snetía muy bien, y eso se transmite en la intensidad de los colores, en el encuadre y hasta en lo que registran.
Una es del Edificio España, un edificio que está allí mismo donde la Gran Vía deja de existir, enfrente de Plaza España, donde está esa a pocos metros esa zona reservada a los cines de arte, como los Princesa, y la librería 8 1/2. Cuando registre este gran edificio estaba en proceso de reciclaje y dejaba de ser un gran hotel para convertirse en propiedades de lujo que nunca llegaron a existir porque está, de hecho, abandonado. Es gigantesco y dice que la última venta fue por casi cuatrocientos millones de euros. Estaba cubierto por una especie de malla que protegía a los peatones de cualquier objeto que pudiese caer en el proceso de reciclaje. La imagen es realmente loca. Un símbolo de la crisis del capitalismo.
En la otra, la de una vidriera, se puede ver un zootropo que calculo es genuino, por que creo era una casa de antigüedades en la calle Del Arenal, a 200 metros del Teatro Real y la estación Opera del Metro. El zootropo fue uno de los primeros artefactos en reproducir imágenes en movimiento, en dar esa ilusión de un caballito galopando. Me hipnotizó, pero no lo compré, de tacaño nomás, y cuando volví un año después ya no había más. Jodete.
La tercera es en San Sebastián, en una salita que en el Festival se usa para unas charlas que son grabadas y puestas en el sitio oficial, siempre dedicadas a la sección Horizontes Latinos. Esta foto me la saque apenas me despedi de Natalia Oreiro, que acaba de terminar allí un microprograma en el que hab{o de "Francia", de Adrián Caetano. El salón estaba casi vaciío; apoyé mi cámara sobre una mesa, la encuadré sin modelo alguno, puse el temporizador, disparé, me senté y clik. Voilá.
Ese fue um buen día, lo recuerdo. Me sentí muy bien y tenía lógica. Pero no siempre es así. A veces uno se embola y mucho. Otras piensa cuantas veces más va a pasar por allí, como Paul Bowles en el cafe de aquella película de Bertolucci tan bella que ya ni me acuerdo cómo se llamaba. Ah si, "Refugio para el amor".
7 mar 2012
CANDIDATOS A LOS 60º PREMIOS CONDOR DE PLATA
La Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina, en el 70° Aniversario de su Fundación, anunció, mediante una conferencia de prensa en el marco del 8º encuentro Pantalla Pinamar 2012, las nominaciones a los Premios Cóndor de Plata que en su edición 60° reconocerá a las mejores películas argentinas estrenadas en la temporada 2011.
Aballay, el hombre sin miedo, de Fernando Spiner; El estudiante, de Santiago Mitre; El gato desaparece, de Carlos Sorín; Las acacias, de Pablo Giorgelli y Los labios, de Santiago Loza e Ivan Fund compiten por el premio Cóndor como Mejor Película.
Asimismo en el rubro Mejor Director son reconocidas las labores de Georgelli, Mitre, Sorín y Spiner añadiendo a Sebastián Borensztein por Un cuento chino.
Las principales nominadas por película son: Aballay, el hombre sin miedo (11); Juan y Eva (10); El gato desaparece y Las acacias (9), El estudiante (7); Un cuento chino (6); Medianeras (5); Revolución, el cruce de los Andes (4).
MEJOR PELÍCULA
ABALLAY, EL HOMBRE SIN MIEDO, DE FERNANDO SPINER
EL ESTUDIANTE, DE SANTIAGO MITRE
EL GATO DESAPARECE, DE CARLOS SORÍN
LAS ACACIAS, DE PABLO GIORGELLI
LOS LABIOS, DE SANTIAGO LOZA E IVAN FUND
MEJOR DIRECTOR
SEBASTIÁN BORENSZTEIN (UN CUENTO CHINO)
PABLO GIORGELLI (LAS ACACIAS)
SANTIAGO MITRE (EL ESTUDIANTE)
CARLOS SORIN (EL GATO DESAPARECE)
FERNANDO SPINER (ABALLAY, EL HOMBRE SIN MIEDO)
MEJOR ACTOR
PABLO CEDRON (ABALLAY, EL HOMBRE SIN MIEDO)
RICARDO DARIN (UN CUENTO CHINO)
LUIS LUQUE (EL GATO DESAPARECE)
ALBERTO DE MENDOZA (LA MALA VERDAD)
OSMAR NUÑEZ (JUAN Y EVA)
MEJOR ACTRIZ
GRACIELA BORGES (VIUDAS)
JULIETA DIAZ (JUAN Y EVA)
SUSU PECORARO (VERDADES VERDADERAS, LA VIDA DE ESTELA)
ERICA RIVAS (ANTES DEL ESTRENO)
BEATRIZ SPELZINI (EL GATO DESAPARECE)
MEJOR ACTOR DE REPARTO
ALEJANDRO AWADA (VERDADES VERDADERAS, LA VIDA DE ESTELA)
DANIEL FANEGO (VAQUERO)
FERNAN MIRAS (JUAN Y EVA)
MARTIN PIROYANSKY (MI PRIMERA BODA)
CLAUDIO RISSI (ABALLAY, EL HOMBRE SIN MIEDO)
MEJOR ACTRIZ DE REPARTO
RITA CORTESE (LOS MARZIANO)
VERONICA LLINAS (CERRO BAYO)
MURIEL SANTA ANA (UN CUENTO CHINO)
MALENA SOLDA (LA MALA VERDAD)
MARÍA UCEDO (JUAN Y EVA)
REVELACIÓN MASCULINA
MARTIN BOSSI (VIUDAS)
JAVIER DE PIETRO (AUSENTE)
GERMAN DE SILVA (LAS ACACIAS)
IGNACIO HUANG (UN CUENTO CHINO)
ESTEBAN LAMOTHE (EL ESTUDIANTE)
REVELACIÓN FEMENINA
HEBE DUARTE (LAS ACACIAS)
DIANA LAMAS (EL AGUA DEL FIN DEL MUNDO)
ROMINA PAULA (EL ESTUDIANTE)
ELENA ROGER (UN AMOR)
VICTORIA RAPOSO (LOS LABIOS)
MEJOR DOCUMENTAL
AU3 – AUTOPISTA CENTRAL (DE ALEJANDRO HARTMANN)
HACHAZOS (DE ANDRES DI TELLA)
TATA CEDRON, EL REGRESO DE JUANCITO CAMINADOR (DE FERNANDO PEREZ VACCHINI)
TIERRA SUBLEVADA 2: ORO NEGRO (DE FERNANDO PINO SOLANAS)
UN TREN A PAMPA BLANCA (DE RODOLFO FITO POCHAT)
INNOVACIÓN ARTÍSTICA
AUSENTE (DE MARCO BERGER)
FAMILIA TIPO (DE CECILIA PRIEGO)
LA RISA (DE IVAN FUND)
UN MUNDO MISTERIOSO (DE RODRIGO MORENO)
UN REY PARA LA PATAGONIA (DE LUCAS TURTURRO)
MEJOR OPERA PRIMA
EL ESTUDIANTE (DE SANTIAGO MITRE)
LAS ACACIAS (DE PABLO GIORGELLI)
MEDIANERAS (DE GUSTAVO TARETTO)
EL AGUA DEL FIN DEL MUNDO (DE PAULA SIERO)
VAQUERO (DE JUAN MINUJIN)
MEJOR GUIÓN ORIGINAL
EL ESTUDIANTE (SANTIAGO MITRE)
LAS ACACIAS (PABLO GIORGELLI, SALVADOR ROSELLI)
MEDIANERAS (GUSTAVO TARETTO)
EL GATO DESAPARECE (CARLOS SORIN)
UN CUENTO CHINO (SEBASTIAN BORENSZTEIN)
MEJOR GUIÓN ADAPTADO
ABALLAY, EL HOMBRE SIN MIEDO (FERNANDO SPINER, JAVIER DIMENT, SANTIAGO HADIDA) (ADAPTACIÓN DEL CUENTO HOMÓNIMO DE ANTONIO DI BENEDETTO)
EL DEDO (CARINA CATELLI) (ADAPTACIÓN DEL LIBRO “EL DEDO DE BALDOMERO” DE ALBERTO ASSARDOURIAN)
EL DERROTADO (JAVIER TORRE, RODOLFO MÓRTOLA) (ADAPTACIÓN DEL LIBRO HOMÓNIMO DE LEOPOLDO TORRE NILSSON)
JUAN Y EVA (PAULA DE LUQUE) (INSPIRADA EN EL LIBRO HOMONIMO DE JORGE COSCIA)
UN AMOR (PAULA HERNANDEZ, LEONEL D´AGOSTINO) (ADAPTACIÓN DEL CUENTO HOMÓNIMO DE SERGIO BIZZIO)
MEJOR FOTOGRAFÍA
ABALLAY, EL HOMBRE SIN MIEDO (CLAUDIO BEIZA)
EL GATO DESAPARECE (JULIAN APEZTEGUÍA)
JUAN Y EVA (WILLI BEHNISCH)
LAS ACACIAS (DIEGO POLERI)
MEDIANERA (LEANDRO MARTINEZ)
MEJOR MONTAJE
ABALLAY, EL HOMBRE SIN MIEDO (ALEJANDRO PARYSOW)
EL ESTUDIANTE (DELFINA CASTAGNINO)
EL GATO DESAPARECE (MOHAMED RAJID)
JUAN Y EVA (ALBERTO PONCE)
LAS ACACIAS (MARIA ASTRAUSKAS)
MEJOR DIRECCIÓN DE ARTE
ABALLAY, EL HOMBRE SIN MIEDO (SANDRA IURCOVICH)
FONTANA, LA FRONTERA INTERIOR (MARIELA RIPODAS)
JUAN Y EVA (RODOLFO PAGLIERE)
MEDIANERAS (LUCIANA QUARTARUOLO, ROMEO FASCE)
REVOLUCIÓN, EL CRUCE DE LOS ANDES (SERGIO RUD)
MEJOR MÚSICA ORIGINAL
ABALLAY, EL HOMBRE SIN MIEDO (GUSTAVO POMERANEC)
EL GATO DESAPARECE (NICOLAS SORIN)
JUAN Y EVA (IVÁN WYSZOGROD)
MEDIANERAS (GABRIEL CHWOJNIK)
REVOLUCIÓN, EL CRUCE DE LOS ANDES (SEBASTIAN ESCOFET)
MEJOR SONIDO
ABALLAY, EL HOMBRE SIN MIEDO (SEBASTIAN GONZALEZ)
EL GATO DESAPARECE (JOSÉ LUIS DÍAZ)
LAS ACACIAS (MARTIN LITMANOVICH)
REVOLUCIÓN, EL CRUCE DE LOS ANDES (MARTIN GRIGNASCHI)
UN CUENTO CHINO (CHARLY SCHMUKLER, EDUARDO ESQUIDE)
MEJOR VESTUARIO
JUAN Y EVA (MARCELA VILARIÑO)
ABALLAY, EL HOMBRE SIN MIEDO (GABRIELA GONZALEZ)
REVOLUCIÓN, EL CRUCE DE LOS ANDES (JULIO SUAREZ)
FONTANA, LA FRONTERA INTERIOR (PAOLA DELGADO, PEONÍA VELOZ)
MI PRIMERA BODA (ANA MARKARIAN)
MEJOR PELÍCULA IBEROAMERICANA
ALAMAR (DE PEDRO GONZALEZ-RUBIO)(MEXICO)
BALADA TRISTE DE TROMPETA (DE ALEX DE LA IGLESIA)(ESPAÑA)
LA PIEL QUE HABITO (DE PEDRO ALMODOVAR)(ESPAÑA)
NORBERTO APENAS TARDE (DE DANIEL HENDLER)(URUGUAY)
VIOLETA SE FUE A LOS CIELOS (DE ANDRES WOOD)(CHILE, BRASIL, ARGENTINA)
MEJOR PELÍCULA DE HABLA NO HISPANA
DE DIOSES Y HOMBRES (DES HOMMES AT DES DIEUX)(DE XAVIER BEAUVOIS)(FRANCIA)
HABEMUS PAPAM (DE NANNI MORETTI)(ITALIA/FRANCIA)
LE QUATTRO VOLTE (DE MICHELANGELO FRAMMARTINO)(ITALIA/ALEMANIA/SUIZA)
MEDIANOCHE EN PARIS (MIDNIGHT IN PARIS)(DE WOODY ALLEN)(EE.UU./ESPAÑA)
PINA (DE WIN WENDERS)(ALEMANIA/FRANCIA/REINO UNIDO)
Aballay, el hombre sin miedo, de Fernando Spiner; El estudiante, de Santiago Mitre; El gato desaparece, de Carlos Sorín; Las acacias, de Pablo Giorgelli y Los labios, de Santiago Loza e Ivan Fund compiten por el premio Cóndor como Mejor Película.
Asimismo en el rubro Mejor Director son reconocidas las labores de Georgelli, Mitre, Sorín y Spiner añadiendo a Sebastián Borensztein por Un cuento chino.
Las principales nominadas por película son: Aballay, el hombre sin miedo (11); Juan y Eva (10); El gato desaparece y Las acacias (9), El estudiante (7); Un cuento chino (6); Medianeras (5); Revolución, el cruce de los Andes (4).
MEJOR PELÍCULA
ABALLAY, EL HOMBRE SIN MIEDO, DE FERNANDO SPINER
EL ESTUDIANTE, DE SANTIAGO MITRE
EL GATO DESAPARECE, DE CARLOS SORÍN
LAS ACACIAS, DE PABLO GIORGELLI
LOS LABIOS, DE SANTIAGO LOZA E IVAN FUND
MEJOR DIRECTOR
SEBASTIÁN BORENSZTEIN (UN CUENTO CHINO)
PABLO GIORGELLI (LAS ACACIAS)
SANTIAGO MITRE (EL ESTUDIANTE)
CARLOS SORIN (EL GATO DESAPARECE)
FERNANDO SPINER (ABALLAY, EL HOMBRE SIN MIEDO)
MEJOR ACTOR
PABLO CEDRON (ABALLAY, EL HOMBRE SIN MIEDO)
RICARDO DARIN (UN CUENTO CHINO)
LUIS LUQUE (EL GATO DESAPARECE)
ALBERTO DE MENDOZA (LA MALA VERDAD)
OSMAR NUÑEZ (JUAN Y EVA)
MEJOR ACTRIZ
GRACIELA BORGES (VIUDAS)
JULIETA DIAZ (JUAN Y EVA)
SUSU PECORARO (VERDADES VERDADERAS, LA VIDA DE ESTELA)
ERICA RIVAS (ANTES DEL ESTRENO)
BEATRIZ SPELZINI (EL GATO DESAPARECE)
MEJOR ACTOR DE REPARTO
ALEJANDRO AWADA (VERDADES VERDADERAS, LA VIDA DE ESTELA)
DANIEL FANEGO (VAQUERO)
FERNAN MIRAS (JUAN Y EVA)
MARTIN PIROYANSKY (MI PRIMERA BODA)
CLAUDIO RISSI (ABALLAY, EL HOMBRE SIN MIEDO)
MEJOR ACTRIZ DE REPARTO
RITA CORTESE (LOS MARZIANO)
VERONICA LLINAS (CERRO BAYO)
MURIEL SANTA ANA (UN CUENTO CHINO)
MALENA SOLDA (LA MALA VERDAD)
MARÍA UCEDO (JUAN Y EVA)
REVELACIÓN MASCULINA
MARTIN BOSSI (VIUDAS)
JAVIER DE PIETRO (AUSENTE)
GERMAN DE SILVA (LAS ACACIAS)
IGNACIO HUANG (UN CUENTO CHINO)
ESTEBAN LAMOTHE (EL ESTUDIANTE)
REVELACIÓN FEMENINA
HEBE DUARTE (LAS ACACIAS)
DIANA LAMAS (EL AGUA DEL FIN DEL MUNDO)
ROMINA PAULA (EL ESTUDIANTE)
ELENA ROGER (UN AMOR)
VICTORIA RAPOSO (LOS LABIOS)
MEJOR DOCUMENTAL
AU3 – AUTOPISTA CENTRAL (DE ALEJANDRO HARTMANN)
HACHAZOS (DE ANDRES DI TELLA)
TATA CEDRON, EL REGRESO DE JUANCITO CAMINADOR (DE FERNANDO PEREZ VACCHINI)
TIERRA SUBLEVADA 2: ORO NEGRO (DE FERNANDO PINO SOLANAS)
UN TREN A PAMPA BLANCA (DE RODOLFO FITO POCHAT)
INNOVACIÓN ARTÍSTICA
AUSENTE (DE MARCO BERGER)
FAMILIA TIPO (DE CECILIA PRIEGO)
LA RISA (DE IVAN FUND)
UN MUNDO MISTERIOSO (DE RODRIGO MORENO)
UN REY PARA LA PATAGONIA (DE LUCAS TURTURRO)
MEJOR OPERA PRIMA
EL ESTUDIANTE (DE SANTIAGO MITRE)
LAS ACACIAS (DE PABLO GIORGELLI)
MEDIANERAS (DE GUSTAVO TARETTO)
EL AGUA DEL FIN DEL MUNDO (DE PAULA SIERO)
VAQUERO (DE JUAN MINUJIN)
MEJOR GUIÓN ORIGINAL
EL ESTUDIANTE (SANTIAGO MITRE)
LAS ACACIAS (PABLO GIORGELLI, SALVADOR ROSELLI)
MEDIANERAS (GUSTAVO TARETTO)
EL GATO DESAPARECE (CARLOS SORIN)
UN CUENTO CHINO (SEBASTIAN BORENSZTEIN)
MEJOR GUIÓN ADAPTADO
ABALLAY, EL HOMBRE SIN MIEDO (FERNANDO SPINER, JAVIER DIMENT, SANTIAGO HADIDA) (ADAPTACIÓN DEL CUENTO HOMÓNIMO DE ANTONIO DI BENEDETTO)
EL DEDO (CARINA CATELLI) (ADAPTACIÓN DEL LIBRO “EL DEDO DE BALDOMERO” DE ALBERTO ASSARDOURIAN)
EL DERROTADO (JAVIER TORRE, RODOLFO MÓRTOLA) (ADAPTACIÓN DEL LIBRO HOMÓNIMO DE LEOPOLDO TORRE NILSSON)
JUAN Y EVA (PAULA DE LUQUE) (INSPIRADA EN EL LIBRO HOMONIMO DE JORGE COSCIA)
UN AMOR (PAULA HERNANDEZ, LEONEL D´AGOSTINO) (ADAPTACIÓN DEL CUENTO HOMÓNIMO DE SERGIO BIZZIO)
MEJOR FOTOGRAFÍA
ABALLAY, EL HOMBRE SIN MIEDO (CLAUDIO BEIZA)
EL GATO DESAPARECE (JULIAN APEZTEGUÍA)
JUAN Y EVA (WILLI BEHNISCH)
LAS ACACIAS (DIEGO POLERI)
MEDIANERA (LEANDRO MARTINEZ)
MEJOR MONTAJE
ABALLAY, EL HOMBRE SIN MIEDO (ALEJANDRO PARYSOW)
EL ESTUDIANTE (DELFINA CASTAGNINO)
EL GATO DESAPARECE (MOHAMED RAJID)
JUAN Y EVA (ALBERTO PONCE)
LAS ACACIAS (MARIA ASTRAUSKAS)
MEJOR DIRECCIÓN DE ARTE
ABALLAY, EL HOMBRE SIN MIEDO (SANDRA IURCOVICH)
FONTANA, LA FRONTERA INTERIOR (MARIELA RIPODAS)
JUAN Y EVA (RODOLFO PAGLIERE)
MEDIANERAS (LUCIANA QUARTARUOLO, ROMEO FASCE)
REVOLUCIÓN, EL CRUCE DE LOS ANDES (SERGIO RUD)
MEJOR MÚSICA ORIGINAL
ABALLAY, EL HOMBRE SIN MIEDO (GUSTAVO POMERANEC)
EL GATO DESAPARECE (NICOLAS SORIN)
JUAN Y EVA (IVÁN WYSZOGROD)
MEDIANERAS (GABRIEL CHWOJNIK)
REVOLUCIÓN, EL CRUCE DE LOS ANDES (SEBASTIAN ESCOFET)
MEJOR SONIDO
ABALLAY, EL HOMBRE SIN MIEDO (SEBASTIAN GONZALEZ)
EL GATO DESAPARECE (JOSÉ LUIS DÍAZ)
LAS ACACIAS (MARTIN LITMANOVICH)
REVOLUCIÓN, EL CRUCE DE LOS ANDES (MARTIN GRIGNASCHI)
UN CUENTO CHINO (CHARLY SCHMUKLER, EDUARDO ESQUIDE)
MEJOR VESTUARIO
JUAN Y EVA (MARCELA VILARIÑO)
ABALLAY, EL HOMBRE SIN MIEDO (GABRIELA GONZALEZ)
REVOLUCIÓN, EL CRUCE DE LOS ANDES (JULIO SUAREZ)
FONTANA, LA FRONTERA INTERIOR (PAOLA DELGADO, PEONÍA VELOZ)
MI PRIMERA BODA (ANA MARKARIAN)
MEJOR PELÍCULA IBEROAMERICANA
ALAMAR (DE PEDRO GONZALEZ-RUBIO)(MEXICO)
BALADA TRISTE DE TROMPETA (DE ALEX DE LA IGLESIA)(ESPAÑA)
LA PIEL QUE HABITO (DE PEDRO ALMODOVAR)(ESPAÑA)
NORBERTO APENAS TARDE (DE DANIEL HENDLER)(URUGUAY)
VIOLETA SE FUE A LOS CIELOS (DE ANDRES WOOD)(CHILE, BRASIL, ARGENTINA)
MEJOR PELÍCULA DE HABLA NO HISPANA
DE DIOSES Y HOMBRES (DES HOMMES AT DES DIEUX)(DE XAVIER BEAUVOIS)(FRANCIA)
HABEMUS PAPAM (DE NANNI MORETTI)(ITALIA/FRANCIA)
LE QUATTRO VOLTE (DE MICHELANGELO FRAMMARTINO)(ITALIA/ALEMANIA/SUIZA)
MEDIANOCHE EN PARIS (MIDNIGHT IN PARIS)(DE WOODY ALLEN)(EE.UU./ESPAÑA)
PINA (DE WIN WENDERS)(ALEMANIA/FRANCIA/REINO UNIDO)
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