El director artístico (delegado general) del Festival de
Cannes, Thierry Frémaux está en la Argentina, por dos motivos: el primero para
acompañar Ventana Sur, el mercado de filmes que en impulsa el Instituto
Nacional de Cine y Artes Audiovisuales
con el Marche du Film que se realiza anualmente en simultáneo a la muestra
francesa, y la Semana de Cine del Festival de Cannes, en el Espacio Incaa Km.
0-Gaumont, hasta el 7 de este mes.
La
misma está integrada por filmes de nombres importantes del cine mundial actual,
programados y algunos de ellos premiados en el Festival de Cannes, como “Winter
Sleep”, de Nuri Bilge Ceylan, ganador de la Palma de Oro en la última entrega, “The
Search”, de Michael Hazanavicius, con Berenice Bejo, “Mommy”, del también
reconocido allí Xavier Dolan; “Jimmy’s
Hall”, de Ken Loach y “Adieu au Langage”, última provocación de Jean-Luc
Godard, en 3D.
“La
identidad de Cannes debe ser bien protegida: la marca, la alfombra roja, los títulos
hasta el fin, el spot con el que comienzan las proyecciones”, dice convencido.
“Estamos
pensando en prohibir las selfies en las alfombras rojas de Cannes… qué es eso
de hacer autofotos? Es mejor llevar el souvenir en la cabeza. Será una batalla”,
dijo Frémaux en diálogo con Télam, apropósito del festival que conduce hace más
de una década y de su idea de preservar el glamour y misterio que siempre le
dio identidad y que las cámaras de los sofisticados teléfonos móviles ponen en
riesgo.
“Cuando
caminé por primera vez en la alfombra roja tuve una sensación de ilegitimidad.
Cannes se mantiene al top de los eventos culturales del mundo y en ese sentido
debemos protegerlo, Cannes está al servicio de las películas y sus autores. La
audacia pasa por las selecciones. No olvidemos que ‘La dolce vita’ o ‘La
aventura’ fueron abucheadas”, recuerda
“Nuestra
idea es construir una nueva gran sala para llevar allí nuestro cine clásico, porque
las que funcionan en el Palacio de los Festivales no son suficientes”, expresó
Frémaux apropósito de obras de infraestructura que serían inminentes para un
festival que si bien tiene una planta permanente de 15 personas llega a
convocar a 1500 en mayo, y crece tanto
en concurrencia como de acreditados de la prensa internacional.
“Cuando
me designaron director artístico me vi en una encrucijada, porque ya entonces
amaba a la Argentina y a su cine, y temía que esa pasión se impusiera a la hora
de elegir”, asegura Frémaux, que este último año eligió a “Relatos salvajes”
para la sección oficial y a “Jauja”, de su admirado Lisandro Alonso para la
paralela Una cierta mirada.
“En
este momento ya empezó el proceso de selección para la edición de 2015, y será
intensivo desde la mitad de enero a principio de abril. Gran parte de las películas
que recibimos llegan en copias para verse en una computadora, cosa que a mi
particularmente mucho no me gusta, pero esta vez es la gran mayoría”, reconoce
Fremaux en un arranque de nostalgia por los soportes tradicionales.
El
cinéfilo. nacido en Tullin-Fures en 1960, confiesa que “Me gusta ver cine sentado
en una butaca y en pantalla grande porque quiero hacerlo en una posición de
espectador. Hace cinco años que venimos recibiendo unas 1800 ofertas, quizás esta
vez cerca de 2000, Con la tecnología
digital es más fácil hacer una película y la gran democracia de Cannes hace que
cualquier película que nos llega será vista por nuestros comités de selección”.
“Esto
nos demuestra que el cine es un arte muy universal. Por un lado necesitamos
granes películas mainstream para la alfombra roja, que es parte de la identidad
de Cannes, y esa películas protegen a las más independientes, y a las 19 se ven
obras llenas de glamour y a las 22 las de autor. Los alfombra roja es la misma,
los fotógrafos son los mismos y saben que ese otro cine puede ser el premiado”,
asegura.
“Cannes
es todo el cine, con espectadores que pueden amar el cine más radical incluso
en lo estético, pero también una muy popular. No voy a confundir una película
de Eisenstein con otra del cine popular italiano de la década del 50, y no voy
a decir que unas sean mejores que las otras”, dice.
“Estoy
volviendo al cine de Eisenstein con el que me formé en la década del 70, un
cine que sin embargo ahora está totalmente olvidado por los jóvenes de hoy. El
cine ya tiene 120 años, muchos menos que la literatura, pero no se puede
estudiar literatura sin conocer a Shakespeare o Proust, y en el cine es igual”,
asegura.
“En
Cannes debemos conocer la historia del cine y de nuestro propio festival,
además de tener capacidad de improvisación y generosidad”, dijo Frémaux y en
relación a su interés por la cultura argentina, reconoció que esa proximidad
nació en 1983 “Porque tengo muchos amigos aquí, en Morón, en Castelar” y en
cuanto a la claridad con que habla en español aseguró que en verdad habla en “porteño”.
“Un
día estaba hablando con Pedro Almodóvar y a los cinco minutos el me dice ‘Y si
mejor hablamos en inglés?”, porque para él mi español es como el francés de
Xavier Dolan, cuya película en Cannes, hablada en francés de Quebec, tuvimos
que subtitular”, dijo con una sonrisa.

“El
cine de Lisandro Alonso, por ejemplo, es un cine de búsqueda, y no se trata de
cine popular, como en la pintura o la literatura también necesitamos la
abstracción. Y en el cine como arte pueden existir obras como las de Alonso o
las de Szifrón. “Relatos…” parecía un filme perfecto fuera de competencia pero
yo la quería en la oficial para que se la vea más en serio. Es tan raro tener
una película que hace reir que también sea de autor que debía incluirla”, dice.
“No
hay que esperar veinte años, como ocurrió con ‘Los nuevos monstruos” o esos
filmes de Scola, Monicceli o Risi, para decir que se trata de grandes filmes, y
esa fue mi intención al incluir a ‘Relatos…’ en la selección oficial: la
primera premiación para el filme de Szifron fue esa”, aseguró.
“Los
jurados piensan que dar un premio a una
comedia o una película cómica no es serio. Mi trabajo implica ser audaz. Fue un
riesgo muy grande, pero el resultado fue muy bueno. No soy yo quien selecciona
las películas sino las películas las que me invitan a seleccionarlas. Hoy, a cinco
meses del festival, todavía no tengo idea de cuales competirán en 2015. Se
quienes están filmando. En mi cabeza siempre hay mitad películas seguras y
mitad sorpresas”, concluyó.
No hay comentarios:
Publicar un comentario