23 ago. 2010

Bicentenario y Cine Argentino: Pasado, presente y futuro

El cine argentino tiene más de un siglo de vida y sigue conmoviendo. Lo hizo cuando era mudo y apenas aprendió a hablar para contar en su idioma, su pasado, su presente y su futuro. El cine argentino vive desde que Eugenio Py filmo “La bandera argentina” en la Plaza de Mayo y desde que Mario Gallo recreó el 25 de Mayo por primera vez, para el Centenario. Pero también desde que hicieron sus películas Agustín Ferreyra, Manuel Romero, Mario Soffici, Lucas Demare, Luis César Amadori, Leopoldo Torre Nilsson, Fernando Ayala, David José Kohon, María Luisa Bemberg, Alejandro Doria, Eduardo Mignogna y Fabián Bielinsky . Hombres y mujeres que acuñaron nuestra memoria.
El cine argentino fue industria, cuando levantó estudios y produjo películas que hicieron temblar a los grandes. Una industria pujante que antes de promediar el siglo XX era observada con admiración y temor incluso por Hollywood y Europa. Una industria que nos legó títulos que son clásicos entre clásicos.
El cine argentino vivió éxitos, pero también sufrió golpes que lo sacudieron, censuras y coyunturas de las que, a pesar de todo, pudo salir cada vez con mayor fuerza. Y así, con cada generación, se renovó para demostrar sin artificios, que nuestra cultura tenía en el cine una forma de mostrarse a pleno.
El cine argentino se multiplicó, y así cuando se creía que todo estaba perdido, se renovó con nuevos nombres, con nuevos estilos y todo por la necesidad de dejar nuestras experiencias en un registro que pudiese transmitirse de generación en generación. El cine argentino fue combativo y clandestino, cuando el país vivió momentos de agitación y rebeldía, y a pesar de quienes cayeron en esa lucha que nunca bajó lo brazos, resurgió una vez más, en busca de una identidad.
El cine argentino triunfó, triunfa y triunfará, aquí con el público, y en el mundo, con reconocimientos de todo tipo, los más importantes.
El cine argentino confía en su público y espera que este le devuelva con aplausos la apuesta por los buenos temas, por su profundidad, por su siempre renovada forma de convencernos, de atraparnos.
El cine argentino fue y es reflejo de sus alegrías y tristezas, de sus verdades, de sus testimonios y de sus ficciones.
El cine argentino apuesta a la autenticidad, no le teme ni a las risas ni a las lágrimas, ni a decir las cosas por su nombre. El cine argentino avanza, nunca retrocede. Por lo contrario crece y en virtud de ese crecimiento se convierte en espejo de todos y de cada uno de nosotros.
El cine argentino grita. El suyo, es un grito que resuena igual que el de la canción patria. Es sagrado porque lo dan escritores, directores, técnicos, músicos, artistas y actores, surgidos del pueblo. Porque lo da el público al aplaudirlo. Al hacerlo, sus voces llegan a los confines de nuestra tierra y dan la vuelta al mundo para dejar huella.
El cine argentino es luz: una luz que llega a la pantalla y vuelve de ella enriquecida por mil colores que se funden en un imaginario esperanzado. Cada película una historia, mil historias, millones de historias. Una esperanza infinita, cada par de ojos una cámara. Y el cine del futuro: ¡qué lindo va a ser verlo!.

BICENTENARIO - 113 AÑOS DE CINE ARGENTINO

En 1895, en pleno Centro de Buenos Aires, se instaló un Kinetoscopio. Aquella forma de ver imágenes en movimiento en forma individual de ver imágenes en movimiento que parecía de feria de diversiones antecedió al gran invento.

En una función organizada por el empresario Francisco Pastor y el periodista Eustaquio Pellicer en el teatro Odeón, la noche del 18 de julio de 1896, se proyectaron los primeros cortos de Louis y Auguste Lumiere, entre ellos La llegada del tren a la estación de la Ciotat, y se escribió la primera página de la historia del cine en la Argentina.

En 1897, el pionero Eugenio Py hizo su primera filmación: La bandera argentina, que mostraba precisamente a la enseña celeste y blanca flameando en lo alto del mástil ubicado en la Plaza de Mayo, justo enfrente de la Casa Rosada. Con aquella imagen del pabellón patrio nació el Cine Argentino.

El Cine Argentino se convirtió en poco más de un siglo de vida, en espejo de la cultura, de las alegrías y tristezas, del imaginario colectivo, de las luchas, de los triunfos y de las heridas de la patria, esa misma patria que ahora festeja el Bicentenario.

En 1909, poco antes de las fiestas en conmemoración del primer Centenario, el italiano Mario Gallo salió a la carga con El fusilamiento de Dorrego, testimonio vivo de una hecho clave en la historia de las grandes divisiones que han signado la historia de la entonces “nueva y gloriosa nación”.

De los varios experimentos documentales de principios del siglo 20 el más importante fue el de Federico Valle, y ya al promediar la segunda década del siglo comenzaría el aluvión de producciones de carácter documental y de ficción de mayor envergadura.

En un congreso de cine de animación realizado en Berlín en 1970, se reconoció que la película argentina El apóstol, de 1917, dirigida por Quirino Cristiani, con producción de Federico Valle, fue el primer de largometraje de animación del mundo.

1. La Revolución de Mayo (1909) Mario Gallo
2. Hasta después de muerta (19186) Eduardo Martínez de la Pera, Ernesto Gunche, Florencio Parravicini
3. El último malón (1918) Alcides Greca
4. La vuelta al bulín (1926) Jose A. Ferreyra
5.
La quena de la muerte (1929) Nelo Cosimi

El periodo 1931-1940 abarca la aparición del cine sonoro y la industrialización del Cine Argentino, así como su expansión al resto de América y Europa. El crecimiento de la industria comienza en 1933, con el estreno de los dos primeros largometrajes sonoros: Tango!, de Argentina Sono Film, y Los tres berretines, de Lumiton.

En la década del 30 surgieron los grandes nombres de la era dorada del Cine Argentino, como Leopoldo Torres Ríos, Mario Soffici, Luis César Amadori, Lucas Demare y Hugo del Carril. Al finalizar la década siguiente, el Cine Argentino alcanzaba su mayor número de producciones al tiempo que “apretado” por Hollywood, que veía peligrar sus grandes negocios en el mundo de habla hispana.

Al finalizar la década del 40, el Estado debió intervenir para asegurar que la oferta nacional siga creciendo frente al avance de Hollywood. Una película, Dios se lo pague, de Luis César Amadori, es ternada como candidata a un diploma de la Academia de Cine de Hollywood a las producciones extranjeras, que más tarde se convertiría en un Oscar.

6. Tango! (1933) Luis Moglia Barth
7. Besos brujos (1937) José A. Ferreyra
8. Kilómetro 111 (1938) Mario Soffici
9. Maestro Levita (1938) Luis César Amadori
10. Mujeres que trabajan (1938) Manuel Romero
11. Prisioneros de la tierra (1939) Mario Soffici
12. Así es la vida (1939) Francisco Mugica
13. El cura gaucho (1941) Lucas Demare
14. La guerra gaucha (1941) Lucas Demare
15. Los martes orquídeas (1941) Francisco Mugica
16. El profesor cero (1942) Luis César Amadori
17. El viejo Hucha (1942) Lucas Demare
18. La maestrita de los obreros (1942) Alberto de Zavalía
19. Candida, la mujer del año (1943) Enrique Santos Discépolo
20. Casa de muñecas (1943) Ernesto de Arancibia
21. Su mejor alumno (1944) Lucas Demare
22. La cabalgata del circo (1945) Mario Soffici
23. La dama duende (1945) Luis Saslavsky
24. La pródiga (1945) Mario Soffici
25. Donde mueren las palabras (1946) Hugo Fregonese
26. Madame Bovary (1947) Carlos Schlieper
27. Dios se lo pague (1948) Luis César Amadori
28. La muerte camina en la lluvia (1948) Carlos Hugo Christensen
29. Pelota de trapo (1948) Leopoldo Torres Ríos
30. Filomena Marturano (1949) Luis Mottura
31. Almafuerte (1949) Luis César Amadori
32. Apenas un delincuente (1949) Hugo Fregonese

Entre 1940 y 1950 los estudios se multiplicaron y la producción también. Hollywood boicotea al cine argentino. Tras el violento golpe a la democracia en 1955, la industria del cine nacional es sacudida. Con el regreso de las instituciones, en 1957, se crea el Instituto Nacional de Cinematografía. En esa época hacen sus primeros largometrajes Fernando Ayala y Leopoldo Torre Nilsson.

33. El último payador (1950) Homero Manzi y Ralph Pappier
34. Los isleros (1950) Lucas Demare
35. Deshonra (1951) Daniel Tinayre
36. El hincha (1951) Manuel Romero
37. Los árboles mueren de pie (1951) Carlos Schlieper
38. Nunca abras esa puerta (1951) Carlos Hugo Christensen
39. Las aguas bajan turbias (1952)
40. El grito sagrado (1953) Luis César Amadori
41. Mercado de Abasto (1954) Lucas Demare
42. Cuando los duendes cazan perdices (1955) Luis Sandrini
43. El jefe (1958) Fernando Ayala

La década del 60 irrumpe con una nueva camada de cineastas que, como en todo el mundo, quieren revolucionar el discurso y las formas de producción convencionales. Es la conocida como Generación del 60, con cineastas como David José Kohon, Rodolfo Kuhn, y el gran Leonardo Favio, con Crónica de un niño sólo y El dependiente, entre otros, que se convertirán en los preferidos de los intelectuales y comenzarán a recorrer el ya por entonces floreciente mundo de los festivales internacionales.

En la década del 60, el poder militar empeñado en sostener viejas proscripciones, sumado a los enfrentamientos políticos civiles que no consiguen modificar esa situación, afectan la producción de cine en la Argentina. El panorama es desalentador, en particular cuando en 1969, nuevamente en dictadura, se oficializa mediante un decreto la “censura cinematográfica”.

44. Alias Gardelito (1961) Lautaro Murúa
45. Los de la mesa diez (1962) Simón Feldman
46. Crónica de un niño solo (1964) Leonardo Favio
47. El romance del Aniceto y la Francisca (1966) Leonardo Favio
48. La hora de los hornos (1968) Fernando E. Solanas y Octavio Getino
49. Invasión (1969) Hugo Santiago

En la década del 70 se abren nuevas perspectivas de democracia y libertad que permiten acceder a un cine que no solo comenzará a interpretar los sentimientos de la gente, como ocurrió con La tregua, que fue candidata al Oscar de Hollywood, sino además volcarse decididamente a la política, haciendo revisión de conflictos silenciados a través del tiempo. Al éxito de Juan Moreira y Nazareno Cruz y el Lobo, se suman los del documental La hora de los hornos, Operación Masacre, La Patagonia rebelde y Quebracho.

La convulsionada “primavera de los 70” termina antes de lo pensado. Un nuevo y despiadado golpe militar que rápidamente se convertirá en el más trágico de la historia argentina, pone nuevamente freno a la creatividad y al surgimiento de nuevos nombres en el Cine Nacional. A pesar de todas estas presiones, un puñado de cineastas se atreven a seguir haciendo cine.

50. Juan Lamaglia y Sra. (1970) Raúl de la Torre
51. Juan Moreira (1973) Leonardo Favio
52. Los siete locos (1973) Leopoldo Torre Nilsson
53. La tregua (1974) Sergio Renán
54. La Patagonia rebelde (1974) Héctor Olivera

En la década del 80, tras la Guerra de Malvinas y la vuelta a la democracia, no solo vuelven a la carga los cineastas con probada experiencia sino también una nueva pléyade que da un impulso nunca antes visto al cine nacional. En poco tiempo la producción comienza a crecer. De esos tiempos es La historia oficial, la primera película apropósito de la apropiación de niños durante la última dictadura militar. La película es la primera argentina en recibir el Oscar de la Academia de Hollywood.

55. Tiempo de revancha (1981) Adolfo Aristarain
56. Camila (1984) María Luisa Bemberg
57. Tangos-El exilio de Gardel (1985) Fernando E. Solanas
58. La historia oficial (1985) Luis Puenzo
59. Esperando la carroza (1985) Alejandro Doria
60. La película del rey (1986) Carlos Sorín

En 1990, tras una década de exilio, regresa Leonardo Favio con Gatica, el mono, y poco después con el documental Perón, sinfonía del sentimiento, obras con las que demuestra su vigencia, en la primera desde la ficción histórica y la segunda desde el testimonio riguroso apropósito de la historia argentina de medio siglo

Entrada la década del 90 el Cine Argentino necesita de un nuevo aliento, y al promediar aquel periodo, nace el que se conocerá como Nuevo Cine Argentino. Con diversas estéticas, pero el común denominador de la juventud, estos cineastas quieren mostrar a la gente de carne y hueso con una nueva mirada y poco a poco con el aporte de la tecnología digital que desde entonces irá democratizando la oferta. Se conocen propuestas como Picado fino, Pizza, birra faso y Mundo Grúa, que se convierten en modelos a seguir, a partir de los cuales emprender nuevos caminos. Se empiezan a cosechar premios y el reconocimiento del público en el exterior. Un título que marca un momento clave es Nueve reinas.

61. Un lugar en el mundo (1992) Adolfo Aristarain
62. Gatica, el mono (1993) Leonardo Favio
63. Pizza, birra, faso (1996) Israel Adrián Caetano y Bruno Stagnaro
64. Perón, Sinfonía del Sentimiento (1999) Leonardo Favio
65. El mismo amor, la misma lluvia (1999) Juan José Campanella
66. Mundo Grúa (1999) Pablo Trapero

A partir de 2002, tras la crisis política con la que comenzó el nuevo siglo, el Cine Argentino retoma con entusiasmo la senda que había comenzado a recorrer con la vuelta de la democracia y la incorporación de nuevos realizadores. Con más fuerza que nunca antes se supera el medio centenar de estrenos anuales.

A los realizadores jóvenes que consiguen premios en los más importantes festivales internacionales, como el del El abrazo partido, se suman éxitos de taquilla que supera el millón de espectadores. El el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales apoya en forma decisiva la producción en sus diferentes alternativas. El crecimiento sostenido, el afianzamiento en la distribución y exhibición, así como el reconocimiento de la crítica y del público, tienen relación directa con la calidad y variedad de la oferta. Iluminados por el fuego, es uno de los grandes títulos de este capítulo.

Como prólogo del Bicentenario, un film argentino, El secreto de sus ojos, recibe numerosos lauros en todo el mundo y en la Argentina se convierte en la película de producción nacional más vista de los últimos 30 años, con 2.500.000 espectadores. En marzo de 2010 recibió el Oscar de la Academia de Hollywood, el segundo para la Argentina.

67. Nueve reinas (2000) Fabián Bielinsky
68. El hijo de la novia (2001) Juan José Campanella
69. El abrazo partido (2003) Daniel Burman
70. Luna de Avellaneda (2004) Juan José Campanella
71. Roma (2004) Adolfo Aristarain
72. El perro (2004) Carlos Sorín
73. El aura (2005) Fabián Bielinsky
74. Iluminados por el fuego (2005) Tristán Bauer
75. Aniceto (2007) Leonardo Favio
76. El secreto de sus ojos (2009) Juan José Campanella

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