Promedia
el mes de la primavera y llegan siete novedades a las pantallas,
cuatro argentinos, como “Acusada”, de Gonzalo Tobal, que
recientemente se vió en Venecia, “Ahi viene”, de Federico
Jacobi; “Disculpas por la demora”, de Shlomo Slutzki y Daniel
Burak y “No viajaré escondida”, de Pablo Hernán Zubizarreta. De
otros orígenes son “La esposa”, de Bjorn Runge y “Hotel de
criminales”, de Drew Pearce. = = = = = “ACUSADA” Una
joven estudiante universitaria participa de una fiesta donde una
amiga termina apuñalada en circunstancias misteriosas que la
comprometen. Mientras
las sospechas recaen en ella por más de un motivo, sus padres y su
defensor hacen malabarismos por encontrarle una coartada creíble... Gonzalo
Tobal ha dirigido cortometrajes, y los largometrajes “Villegas” y
(idem,
Argentina/2018)
Dirección: Gonzalo
Tobal. Guión:
Ulises
Porra, Gonzalo Tobal. Fotografía:
Fernando
Lockett. Edición:
Alejandro
Carrillo Penovi. Música:
Intérpretes: Lali
Espósito, Leonardo Sbaraglia, Inés Estévez, Gerardo Romano, Daniel
Fanego, Gael García Bernal. Distribuidora:
Warner Bros. 114
min. SAM16.
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= “AHÍ
VIENE” Los
últimos días de vida de un hombre que vive solo en una casa
totalmente deteriorada por el paso del tiempo y la dejadez. El
hombre cambia su actitud de cara a la muerte, lo que
repercute en la tensa relación que mantiene con el hijo. Federico
Jacobi es
director y director de fotografía, estudió
en Buenos Aires Comunicación, actualmente
preside el Cluster Audiovisual de la Provincia de Buenos Aires, y
esta es
su ópera prima. (idem,
Argentina/2018)
Dirección: Federico
Jacobi. Guión:
Gastón
Varela, basado en su cuento “El camino”. Fotografía:
Javier
Paglia. Edición:
Federico
Jacobi. Música:
Walter
Jacobi. Intérpretes:
Daniel
Quaranta, Nahuel Yutich, José Celestino Campusano. Distribuidora:
Jacques Toriglia Michelle.62
min. SAM13.
= = = =
= “DISCULPAS
POR LA DEMORA” Motivado
por las coincidencias de profesión, origen y apellido, el
periodista y documentalista argentino-israelí Shlomo Slutzky
contacta en la red al periodista argentino-holandés Mariano
Slutzky.
Shlomo descubre que Mariano es el hijo de Samuel ‘Sami’
Slutzky,
el primo médico de su padre, innombrado en la familia desde su
desaparición en
la última dictadura cívico-militaren
1977. Shlomo
Slutzky y Daniel Burak, el primero debuta en la dirección, mientras
que el segundo es, además de productor, autor de “Bar El Chino”,
y director de varias piezas teatrales. (idem,
Argentina/2018) Dirección: Shlomo Slutzky, Daniel Burak. Guión:
Shlomo Slutzky, Daniel Burak, Malen Azzam. Fotografía: Daniel Burak.
Edición: Marisa Monte, César Custodio, Andrés Tambornino. Música:
G.R.U.Z. Intérpretes: Distribuidora: Machaco Films. 96 min. SAM13.
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= “NO
VIAJARÉ ESCONDIDA”
La
escritora y periodista Blanca Luz Brum se ha convertido en un símbolo
de la emancipación femenina en el continente y las versiones sobre
su vida son variadas y disímiles, los testimonios de quienes la
conocieron, llenos de contradicciones.
Pablo
Hernán Zubizarreta es director, y junto con Juan Pablo Young
dirigieron “4 de julio: la masacre de San Patricio”, y luego en
solitario “Grete, la mirada oblicua”. (idem,
Argentina/2018(. Dirección: Pablo Hernán Zubizarreta. Guión: Juan
Pablo Young, Pablo Hernán Zubizarreta. fotografía: Miguel Caram,
Santiago Salvini, Enrique Sorkin, Pablo Hernán Zubizarreta, Martin
Sapia. Edición: Fernando Vega. Música: Pata Kramer. Intérpretes:
Valeria De Luque, Malena Narvay, Violeta Narvay, Mercedes Morán.
Distribuidora;: Bellasombra SRL. 112 min. ATP, con reservas.
= = = =
= “LA
ESPOSA” Joan
Castleman es una buena esposa, de belleza madura y natural, la mujer
perfecta, pero lo cierto es que lleva cuarenta años sacrificando sus
sueños y ambiciones para mantener viva la llama de su matrimonio con
su marido, escritor. Joan ha llegado a su límite, y en vísperas de
la entrega del Nobel de Literatura a Joe, decide desvelar su secreto
mejor guardado. Bjorn
Runge es un guionista y director sueco de televisión y cine, autor
de cortometrajes y este es su séptimo largometraje. (“The
Wife”, Gran Bretaña-Suecia-Estados Unidos/2018 )
Dirección: Bjorn
Runge. Guión:
Jane
Anderson, basado en el relato “Ther Wife”, de Meg Molitzer.
Fotografía:
Ulf
Brantas. Edición:
Lena
Runge. Música:
Jocelyn
Pook. Intérpretes:
Christian
Slater, Glenn Close, Max Irons. Distribuidora:
BF
Distribution+París Films. 100
min. SAM13.
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= “HOTEL
DE CRIMINALES” Los
Ángeles, 2028: un traficante de armas, un sicario francés, unos
ladrones y un policía herido irrumpen en el Hotel Artemis, un
hospital privado para criminales, dirigido por una mujer a la que
todos llaman La Enfermera. Drew
Pearce es guionista y director de televisión que debuta en el cine
con este largometraje. (“Hotel
Artemis”, Estados Unidos/2018) Dirección: Drew Pearce. Guión:
Drew Pearce. Fotografía: Chung-hoon Chung. Edición: Gardner Gould,
Paul Zucker. Música: Cliff Martínez. Intérpretes: Jodrie Foste,
Sofia Boutella, Jeff Goldblum. Distribuidora: Diamond Films. 94 min.
SAM16.
El
primer jueves de septiembre llegó con diez estrenos, seis de los
cuales son argentinos, como “Teatro de guerra”, de Lola Arias;
“Un año de danza”, de Cecilia Miljiker; “Yanka y el espíritu
del volcan”, de Iván Abello; “Los vagos”, de Gustavo Biazzi;
“El año del león”, de Mercedes Laborde y “El último hombre”,
de Rodrigo H. Vila
Del
exterior llegan “La monja”, de Colin Hardy; “Todos lo saben”,
de Asghar Farhadi; “Demonios de medianoche”, de Travis Zariwny y
“La casa del mar”, de Robert Guediguian.
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“TEATRO
DE GUERRA”
Es
un ensayo sobre cómo representar la guerra, interpretado por
antiguos enemigos, en el que veteranos argentinos y británicos de
la Guerra de Malvinas se unen para discutir, ensayar y representar
sus memorias, 35 años después del conflicto.
Lola
Arias escritora, actriz, performer teatral y este es su debut como
directora de cine.
(“Theatre
of War”, Argentina-España-Alemania/2018) Dirección: Lola Arias.
Guión: Lola Arias. Fotografía: Edición: Intérpretes:
Distribuidora: Compañía de Cine. 73 min. SAM13.
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“UN
AÑO DE DANZA”
Sigue
durante un año a una docena de niños de 8 a 12 años en su exigente
rutina de danza y ensayos, motivados por el sueño de poder aprender
a bailar en una de las escuelas más exigentes de América latina.
Es
el debut de Cecilia Miljiker en la dirección de un largometraje.
(idem,
Argentina/2017) Dirección: Cecilia Miljiker. Guión: Cecilia
Miljiker. Intérpretes: Distribuidora: Independiente. 83 min. ATP.
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“YANKA
Y EL ESPÍRITU DEL VOLCÁN”
Yanka
es una niña de trece años que vive en la ciudad junto a su padre,
mientras que su madre, que los abandonó hace diez años, dejándole
a ella como único recuerdo un collar con tres piedras. Según
testigos, la madre se perdió en el bosque del Copahue la noche en
que el volcán entró en erupción por última vez y nunca más se
volvió a saber de ella.
Tras
intensos meses de búsqueda las autoridades la dieron por muerta.
Yanka nunca creyó en esta version y siempre sostuvo que su madre
estaba viva...
Es
el debut del cineasta neuquino Iván Abello en la dirección de un
largometraje.
(idem,
Argentina/2017) Dirección: Iván Abello. Guión: Fernando Regueiro,
Julieta Ledesma, Iván Abello. Fotografía: Matías Nicolás.
Edición: Pablo Barbieri Carrera. Música: Ruy Folguera.
Intérpretes: Maite Lanata, Ivan Abello, Hugo Arana, Lucía Arroyo.
Distribuidora: Digicine. 90 min. ATP.
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“LOS
VAGOS”
Ellos
uieren explotar los restos de adolescencia que les queda en el
tintero, antes de que la carroza de la adrenalina juvenil se
convierta en la calabaza del compromiso y las responsabilidades.
Guiada por el caminar flotante de Ernesto, la historia retrata la
rutina desordenada de un grupo de amigos mientras pasan sus
vacaciones entre Posadas e Ituzaingó.
Es
el debut de Gustavo Biazzi en la dirección de un largometraje.
(idem,
Argentina/2017) Dirección: Gustavo Biazzi. Guión: Gustavo Biazzi.
Fotografía: Alejo Maglio. Edición: Leandro Aste. Intérpretes:
Agustín Ávalos, Ana Clara Lasta, Emanuel Gómez, Juan Pablo Vitale,
Marcelo Enríquez, Walter Casco, Bárbara Hobecker. Distribuidora:
Cine Tren. 88 min. SAM13.
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“EL
AÑO DEL LEÓN”
León,
compañero de Flavia desde hace ocho años, murió. Como Flavia llora
su pérdida, también está confundida, abrumada por las tareas
diarias y las situaciones que la hacen sentir frágil e incompleta.
Su misma vida es desconocida. Lucía, la hija de León con su ex
esposa, irrumpe en la vida de Flavia en busca de la figura paterna
que ya no está.
Es
el debut de Mercedes Laborde como directora de un largometraje.
(idem,
Argentina/2018) Dirección: Mercedes Laborde. Guión: Merces Laborde.
Fotografía: Carla Stella. Música: Flormaleva. Intérpretes: Lorena
Vega, Malena Moiron, Julieta Vallina. Distribuidora: Primer Plano
Film Group. 84 min. SAM16.
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“EL
ÚLTIMO HOMBRE”
Cuenta
la historia de un veterano de guerra con trastorno de estrés post
traumático que luego de establecer una relación con un dudoso
mesías abandona su vida cotidiana y comienza a entrenarse de una
manera extrema en un refugio subterráneo. Todos dudan de su
integridad mental pero cuando él mismo empieza a planteárselo algo
extraordinario sucede
Rodrigo
H. Vila es productor y director, de televisión y cine, primero con
documentales, como “Mercedes Sosa: La voz de Latinoamérica” y
“Boca Juniors: Confidencial”, y esta es su primera ficción.
(idem,
Argentina-Canada/2018) Dirección: Rodrigo H. Vila. Guión: Rodrigo
H. Vila, Gustavo Lencina, Dan Bush. Fotografía: Daniel Ortega.
Edición: Luis de la Madrid, Jordi López. Música: Emilio Kauderer.
Intérpretes: Hayden Christensen, Harvey Keitel, Rafael Spregelburd,
Fernán Mirás. Distribuidora: UIP. SAM16.
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“LA
MONJA”
Cuando
una joven monja en una abadía de clausura en Rumanía se suicida, un
sacerdote con un pasado poseído y una novicia a punto de tomar sus
votos son enviados por el Vaticano para investigar.
Arriesgando
sus propias vidas, su fe y sus almas, se enfrentan a una fuerza
maléfica, una monja demoníaca, en una abadía que se convierte en
un campo de batalla de horror entre los vivos y los condenados.
Corin
Hardy es guionista, director de fotografía y cineasta, autor de
videoclips y de su primer largometraje “Los hijos del diablo”.
(“The
Nun”, Estados Unidos/2018) Dirección: Colin Hardy. Guión: Gary
Dauberman, James Wan, Fotografía: Maxime Alexandre. Edición: Michel
Alter, Ken Blackwell. Música: Abel Korzeniowski. Intérpretes:
Teresa Farniga, Demian Bichir, Bonnie Aaroms, Charlotte Hope.
Distribuidora: Warner Bros. 98 min. SAM13, con reservas.
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“TODOS
LO SABEN”
Laura
viaja con su familia desde Buenos Aires a su pueblo natal en España
para una celebración y lo que iba a ser una breve visita familiar se
verá trastocada por unos acontecimientos imprevistos, que cambiarán
las vidas de los implicados.
Asghar
Farhadi es iraní, ganador del Oscar por sus filmes “Una
separación” y “El cliente”.
(“Everybody
Knows”) Dirección: Asghar Farhadi. Guión: Asghar Farhadi,
Fotografía: José Luis Alcaine. Edición: Hayedeh Safian. Música:
Alberto Iglesias, Javier Limón. Intérpretes: Penélope Cruz,
Javier Bardem, Ricardo Darín, Eduard Fernández. Distribuidora:
Energía. 132 min. SAM13, con reservas.
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“DEMONIO
DE MEDIANOCHE”
Alex
vive en una antigua mansión donde cuida a su abuela, Anna, quien
padece una enfermedad mental. Mientras busca un espejo de su abuela,
Alex y su amiga Miles encuentran una caja en el altillo.
Con
gran curiosidad la abren, sólo para descubrir un juego que deciden
jugar y seguir las reglas leyéndolas en voz alta, pero no es una
broma, poeque despertaron al demonio...
Travis
Zariwny fue diseñador de producción y este es su cuarto
largometraje.
(“The
Midnight Man”, Estados Unidos/2018) Dirección: Guión: Travis
Zariwny según la historia de Rob Kennedy. Fotografía: Gavin Kelly.
Edición: Kyle Tekiela. Música: Olaf Pyttik. Intérpretes: Summer H.
Howell, Keenan Lehmann, Meredith Rose. Distribuidora: Impacto Cine.
95 min. SAM16
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“LA
CASA JUNTO AL MAR”
En
pleno invierno, Angèle, Joseph y Armand vuelven a la casa de su
anciano padre, ella es actriz en París, el segundo acaba de
enamorarse de una mujer más joven, y el tercero es el único que se
quedo en ese hogar para seguir con el restaurante familiar.
Es
el momento de descubrir qué ha quedado de los ideales que les
transmitió su progenitor, del mundo fraternal que construyó en este
lugar mágico en torno a un restaurante para obreros.
Robert
Guediguian es
especialista en temas con connotación social, con mucha
participación en festivales, entre ellos “Las nieves del
Klimanjaro”, “El viaje a Argelia” y “La ciudad está
tranquila”.
(“La
villa”, Francia/2017) Dirección: Robert Guediguian. Guión: Robert
Guediguian, Serge Valenti. Fotografía: Pierre Milon. Edición:
Bernard Sasia. Intérpretes: Ariane Ascaride, Jean-Pierre Daroussin,
Gérard Meylan, Jacques Boudet. Distribuidora: Mont Blanc Cinema. 107
min. SAM13.
Los
cines porteños despiden el que se conoció como “el mes del cine
argentino”, con trece estrenos, siete de los cuales son nacionales,
como “La quietud”, de Pablo Trapero, “Mi mejor amigo”, de
Martín Deus; “Piazzola: los años del tiburón”, de Daniel
Rosenfeld; “Pensando en él”, de Pablo Cpesar; “Con el
viento”, de Meitxell Colell Aparicio; “Anton Pirulero”, de
Patricio Escobar, y “Presagio, de Matías Salinas.
Del
Uruguay llega ”Traigan el porro”, de Danny Brechner, Alfonso
Guerrero y Marcos Hecht;“A la deriva”, de Baltasar Kormakur; “Mi
ex es una espía”, de Susanna Fogel; “The Party”, de Sally
Pottier; “La masacre de Texas: El origen de Leatherface”, de
Alexandre Bustillo y Julien Maury;, y “Ouroboros”, de Basma
Alshariff.
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“LA
QUIETUD”
Dos
hermanas se reencuentran después de mucho tiempo separadas, una
regresa por el delicado estado de salud de su padre, mientras que la
otra pretende que nada ha cambiado.
Junto
a la madre, las tres se verán obligadas a reconstruir el pasado,
revelar sus secretos escondidos y a enfrentar los desafíos que
aparecen en el presente.
Pablo
Trapero es uno de los grandes y premiados cineastas argentinos de las
últimas dos décadas, autor de “Mundo Grúa”, “Familia
rodante”, “Leonera” y “El Clan”, entre otras.
(idem,
Argentina/2018) Dirección: Pablo Trapero. Guión: Pablo Trapero,
Alberto Rojas Apel. Fotografía: Edición: Música: Micahel Nyman.
Intérpretes: Martina Gusman, Berenice Bejo, Graciela Borges,
Joaquin Furriel. Edgar Ramirez, Isidoro Tolcachir. Distribuidora:
Sony-UIP. 120 min. SAM16, con reservas.
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“MI
MEJOR AMIGO”
Lorenzo
es un adolescente que vive en la Patagonia, y un día su familia
recibe en su casa a Caíto, el hijo de unos amigos que sufren una
grave situación familiar y no pueden hacerse cargo de él.
Es
un chico complicado y a pesar de las diferencias, nace entre los dos
una singular amistad, Caíto, aún con sus cosas, tiene esa cuota de
rebeldía para romper los estrictos moldes de Lorenzo.
Martín
Deus Martín Deus nació en La Plata, Argentina, es egresado de la
Escuela Internacional de Cine y TV de San Antonio de los Baños.
Es
autor de videoclips para bandas como Tan Biónica y Bersuit
Vergarabat, es profesor de guión en la FUC y dirección en la
Escuela Profesional de Cine Eliseo Subiela, y este es su primer
largometraje.
(idem,
Argentina/2018) Dirección: Martín Deus. Guión: Martín Deus.
Fotografía: Sebastián Gallo. Edición: Alberto Ponce. Música:
Mariano Barrella. Intérpretes: Angelo Mutti Spinetta, Lautaro
Rodríguez, Mariana Anghileri. Distribuidora: Primer Plano Film
Group. 90 min. SAM13.
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“PIAZZOLLA,
LOS AÑOS DEL TIBURÓN”
Un
viaje visual y evocativo hacia el centro de la vida y la música del
bandonenista y composito Ástor Piazzolla, con material inédito del
músico en su intimidad. “Piazzolla: Los años del tiburón” es
la primera película sobre Ástor que cuenta con la autorización y
colaboración de la familia del músico, y por ello con archivos
nunca antes vistos.
Daniel
Rosenfeld nació en 1973 y es director, producción, guionista,
productor asociado, asistente de dirección, producción ejecutiva,
asistente de producción, y postproducción, es autor de “Saluzzi,
ensayo para bandoneón para tres hermanos”, “La quimera de los
héroes”, “Cornelia frente al espejo” y “Al centro de la
Tierra”.
(idem,
Argentina-Francia/2018) Dirección: Daniel Rosenfeld. Guión: Daniel
Rosenfeld. Fotografía: Ramiro Civita. Edición: Alejandro Carrillo
Penovi. Música: Astor Piazzolla. Intérpretes: Distribuidora:
Digiicine. 96 min. ATP.
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“PENSANDO
EN ÉL”
La
historia transcurre en dos tiempos:
la actualidad –con un personaje que viaja a la India- y la parte de
época, que recrea la relaciónan entre Tagore y Victoria Ocampo, en
1924 – que es cuando se conocen; recrea una parte de Tagore en la
India y otra parte en Argentina, junto a Victoria.
Pablo
César es un cineasta independiente de larga trayectoria, autor de
filmes como “La sagrada familia”, “Equinoccio: el jardín de
las frutas”, “Fuego gris”, “Unicornio”, Afrodita” y
“Sangre”.
(idem,
Argentina.India/2018) Dirección: Pablo César. Guión: Jerónimo
Toubes. Fotografía: Carlos Essmann. Edición: Liliana Nadal. Música:
Gabriel Carbone, Fernando Sande. Intérpretes: Eleono Wexler, Héctor
Bordoni, Jeronimo Toubes, Constanza Nacarato. Distribuidora:
Independiente-Pablo Justino César. 110 min. SAM13.
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“CON
EL VIENTO”
Cuenta
la historia de Mónica, una bailarina de 47 años, que recibe una
llamada desde España: su padre está muy enfermo, después de veinte
años, debe volver al remoto pueblo de Burgos en el que nació.
Cuando llega, su padre ha muerto. Su madre, con quien nunca tuvo una
relación fluida, le pide que le ayude a vender la casa familiar.
Llega el invierno. El perpetuo silencio, el extremo frío y
enfrentarse a una familia disfuncional serán pruebas duras para
Mónica, que se refugiará en lo que mejor conoce: la danza.
Es
el debut como director de largometraje del cineasta español
Meritxell Collel Aparicio.
Documental
que parte de la desaparición de Luciano Arruga en 2009 y que cinco
años más tarde, en 2014, fue encontrado enterrado como NN en el
Cementerio de la Chacarita.
Patricio
Escobar es autor de los documentales “La crisis causó dos nuevas
muertes”, “¿Qué democracia?” y “Bienaventurados los
mansos”.
(idem,
Argentina/2018) Dirección: Patricio Escobar. Guión: Patricio
Escobar. Fotografía: Damián Finvarb. Edición: Damián Finvarb.
Música: Intérpretes: Nahuel Prado, Juan Pablo Martini.
Distribuidora: Patricio Escobar. 69 min. SAM13.
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“PRESAGIO”
Camilo,
es un escritor atormentado por la muerte de su esposa y su pequeño
en un accidente automovilístico, hecho que él mismo experimentó de
forma premonitoria en un sueño.
Un
psiquiatra lo ayuda a reconstruir su vida mientras buscan develar el
misterio que se esconde tras el proceso de creación de su más
reciente novela, “El lado oculto” y la aparición de un hombre
misterioso que lo atormenta.
Es
el debut de Fernando Matías Salinas en la dirección de un
largometraje.
(idem,
Argentina/2018) Dirección: Fernando Martías Salinas. Guión:
Fernando Matías Salinas. Intérpretes: Distribuidora: Nicolás
Munzel Camaño. 89 min. SAM13, con reservas.
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“TRAIGAN
EL PORRO”
La
Cámara Uruguaya de la Marihuana Legal viaja a los Estados Unidos
para conseguir 50 toneladas de cannabis para abastecer al país. El
gran líder de esta misión secreta es el entonces presidente José
Mujica
Es
el debut de los uruguayos Danny Brechner, Alfonso Guerrero y Marcos
Hecht en la dirección de un largometraje.
(idem,
Uruguay/2018) Dirección: Danny Brechner, Alfonso Guerrero y Marcos
Hecht. Guión: Dany Brechner. Edición: Duane Rios. Intérpretes:
Danny Brechner, Talma Friedler, Gustavo Olmos. Distribuidora:
Cinemark Argentina SRL. 75 min. SAM16.
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“A
LA DERIVA”
Un
huracán devastador destroza el velero en el que viajan Tami y
Richard, que queda gravemente herido, mientras que ella tiene que
tomar el mando y encontrar ayuda en alta mar: no les queda comida ni
agua, solo esperanza.
Baltasar
Kormákur es es un productor y director de cine y teatro de origen
hispano-islandés, autor de numerosos largometrajes que participaron
en infinidad de festivales.
(“Adrift”,
Estados Unidos-Hong Kong-Islandia/2018 ) Dirección: Baltasar
Kormákur. Guión: Aaron Kandell, Jordan Kandell, David Bronson
Smith. Fotografía: Robert Richardson. Edición: John Gilbert.
Música: Volker Bertelmann. Intérpretes: Shalene Woodley, Sam
Clafin, Jeffrey Thomas. Distribuidora: Diamond Films. 96 min. SAM13,
con reservas.
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“MI
EX ES UN ESPÍA”
Audrey
y Morgan son dos amigas que se ven involucradas en una aventura llena
de peligros cuando el exnovio de Audrey, un espía internacional,
irrumpe en sus vidas con un ejército de asesinos pisándole los
talones.
Susanna
Fogel es guionista y productora, responsable de numerosas series para
televisión y este es su debut en el cine como directora.
(“The
Spy Who Dumped Me”, Estados Unidos/2018) Dirección: Susanna Fogel.
Guión: Susanna Fogel, David Iserson. Fotografía: Barry Peterson.
Edición: Jonathan Schwartz. Música: Tyler Bates. Intérpretes:
Justin Theorux, Blanca Gyorfy Toth. Distribuidora: BF Paris
Distribution. 117 min. SAM16.
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“THE
PARTY”
Janet
acaba de ser nombrada ministra del Gobierno, y por ello varios amigos
se reúnen en una fiesta para celebrar su nombramiento, sin embargo
todo terminará de la manera más inesperada.
Sally
Potter es una prominente cineasta británica, autora de filmes como
“Orlando” y “La lección de tango”.
(idem,
Gran Bretaña/2018) Dirección: Sally Potter. Guión: Sally Potter
Walter Donohue. Fotografía: Aleksel Rodonov. Edición: Emilie
Orsini, Andrs Refn. Intérpretes: Timothy Spall, Kristin
Scott-Thomas, Patricia Clarkson. Distribuidora: CDI. 70 min. SAM16.
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“LA
MASACRE DE TEXAS-EL ORIGEN DE LEATHERFACE”
Precuela
de “The Texas Chainsaw Massacre”, donde cuatro violentos
adolescentes, Jackson, Bud, Clarice e Ike, se escapan de un hospital
psiquiátrico secuestrando a una de las enfermeras.
La
llevarán consigo en un viaje por carretera infernal en el que verán
todo tipo de horrores, y serán perseguidos por Hal Hartman, un
trastornado agente de la ley que busca venganza.
Quinto
largometraje de Alexandre Bustillo, autor de “Adentro”, mientras
que Julien Maury, que fue coguionista de es otro filme, comparte en
este caso la dirección.
(“Leatherface”,
Estados Unidos/2017) Dirección: Alexandre Bustillo, Julien Maury.
Guión: Sean M. Sherwood, según los personajes creados por Kim
Henkel y Tobe Hopper. Fotografía: Antoine Sanier. Edición:
Sebastien de Sainte Croix, Josh Ehier. Música: John Fitzell.
Intérpretes: Stephen Dorff, Lili Taylor. Distribuidora: SBP. 88 min.
SAM18.
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“OUROBOROS”
Un
homenaje a la Franja de Gaza, basado en el eterno retorno: Un viaje
que sigue a un hombre a través de 5 paisajes diferentes, marca el
final como el comienzo, el olvido como una manera de avanzar y el
fracaso de la civilización.
Primer
largometraje de Basma Alsharif, autor de cortos y documentales.
A principios del siglo XX, muy poco tiempo después de las primeras proyecciones de cine, ya se habían hecho populares en el Río de la Plata las películas cuya acción tenía lugar en el Far West, el Lejano Oeste; las de cowboys, es decir, vaqueros. Con las audacias de Asalto al tren blindado, de Edwin S. Porter, había nacido un género que en las seis décadas siguientes se convertiría en el bastión de Hollywood, la síntesis perfecta de su identidad, la de un país armado. El extremo acartonamiento de algunos cineastas de la década del 50 puso al descubierto la hipocresía que muchas veces sostenía aquellos relatos heroicos. Sin embargo, siempre hubo excepciones a aquellos lugares comunes: por ejemplo, el maestro John Ford. Después de la Segunda Guerra Mundial, el género bélico comenzó a ganar posiciones, y el western entró en una encrucijada. En Italia, aprovechando la crisis en los grandes estudios de Estados Unidos, directores de segunda línea, algunos escondidos detrás de seudónimos sajones, crearon una versión propia de aquel género patentado. Menos prolija, menos heroica, igual de mítica pero, por sobre cualquier otra cosa y a pesar del colorinche, más creíble. La experiencia duró algún tiempo y lo más importante que dejó fue la sensación de que, más allá de los disfraces y las escenografías de cartapesta que simulaban calles del otro lado del océano, el género podía superar fronteras y épocas, de que podía ser universal. En realidad, esa transposición ya venía ocurriendo, incluso desde antes de que Akira Kurosawa abrevara en el western a la hora de escribir y dirigir Los siete samuráis, al promediar la década del 50, film que Hollywood más tarde se encargó de reimportar, transformándolo en Los siete magníficos. Muchos años después hubo otra remake, en clave de ciencia ficción. En la Argentina también hay ejemplos de películas que pueden considerarse westerns, por su estructura e incluso por su estética. En todo caso, tanto en la pampa como en el Far West, lo esencial es el hombre a caballo. Un ejemplo fresco es Aballay, el hombre sin miedo, de Fernando Spiner. Autor de La sonámbula y de la miniserie Bajamar, la costa del silencio, aborda el género a su manera y ratifica su capacidad para contar historias que han superado las fronteras territoriales hace rato.
LA ÉPICA PATRIÓTICA
La primera aproximación argentina al western tuvo lugar en 1942, cuando el entonces joven director Lucas Demare, el poeta Homero Manzi y el escritor y periodista Ulyses Petit de Murat se unieron para adaptar La guerra gaucha, de Leopoldo Lugones. El resultado fue una obra de ficción con toques históricos que supo equilibrar épica con algo de western. En ese año, el cine argentino había superado por primera vez el medio centenar de estrenos anuales. La guerra gaucha fue uno de los que más trascendieron. Aunque su tema se relaciona con el nacimiento de la patria, la anécdota no es otra cosa que una fábula que cristaliza una versión mítica de la lucha por la independencia. La obra de Demare es, sin lugar a dudas, un ejemplo de guión cinematográfico escrito con notable rigor y en el que ningún detalle queda librado al azar. El discurso de los protagonistas es algo pomposo, acorde con el estilo de Lugones, pero también con el de sus adaptadores, de extracción nacional y popular. La guerra gaucha es un extenso poema a la altura del mejor cine épico hollywoodense y, en consecuencia, del western, que el cine nacional seguiría incorporando a partir de allí con diferentes matices. Tres años después, la apuesta del mismo trío autoral fue todavía mayor. Demare tuvo esa vez como colaborador al mendocino Hugo Fregonese, que venía de una larga experiencia en Hollywood. Allí, como parte del plantel de Columbia Pictures, Fregonese se había encargado de la supervisión técnica de películas con temática latinoamericana, y otra vez con la dupla Manzi-Petit de Murat hicieron Pampa bárbara, que confirmó una vez más la universalidad del género. En un fortín en medio de la pampa, hacia 1830 (durante el gobierno de Juan Manuel de Rosas), el comandante decide traer, desde Buenos Aires, mujeres que cumplen condenas de prisión, para que los soldados no deserten. Esa es la punta argumental de esta sólida propuesta épica del cine argentino. Demare le impuso una estética más pulida que la de La guerra gaucha, mientras que Fregonese avanzó en la supervisión del guión, la misma tarea que tan buenos resultados habría de reportarle cinco años después, cuando en solitario encaró el policial negro Apenas un delincuente, con guión de dos críticos de cine, Chas de Cruz y Raimundo Calcagno (Calki). La combinación de Fregonese y Demare, grandes directores, hizo de Pampa bárbara un mecanismo de relojería. Fregonese, en lo mejor de su carrera, con solamente 35 años, y Demare, con 38, en camino a ser nuevamente convocado por Hollywood, esta vez como realizador, pusieron la piedra fundamental del western criollo.
LA ÉPICA SOCIAL
La Patagonia rebelde, que Héctor Olivera filmó en 1972 tomando como base argumental Los vengadores de la Patagonia trágica, de Osvaldo Bayer, yuxtapone hechos reales a otros de ficción, sustentados por la vasta información que el autor del original volcó en sus páginas. El contexto sociopolítico de la Argentina de principios de la década del 70 le permitió a Olivera encarar un tema que había sido mantenido en reserva por la historia oficial durante décadas: la sangrienta represión del Ejército contra trabajadores rurales patagónicos que luchaban por reivindicaciones elementales a principios de los años 20. No era fácil la adaptación cinematográfica del libro, no sólo por su tinte político, sino porque había que llegar a una síntesis atractiva y efectiva desde el punto de vista cinematográfico. El conflicto santacruceño tuvo características épicas que podían ser representadas, en alguna medida, con el lenguaje del western. Se trata de un enfrentamiento entre "buenos" y "malos", pero también queda claro el mensaje de que en toda puja de dimensiones puede haber zonas grises, además de excesos y hasta protagonistas que parecen estar alienados o que cometen atrocidades sin medir las consecuencias. El desenlace era ya conocido por el público, pero el guión hace pensar cuando pone en evidencia todo lo que condujo a ese desenlace. A la media hora de iniciado el relato, estalla la primera secuencia típica de los westerns: los protagonistas aparecen recortados con la nitidez característica de aquellos personajes de la épica estadounidense, que fue también la de la revisión del género impulsada por el cine italiano. Los sucesivos enfrentamientos entre peones y soldados, cada vez más violentos y que, traiciones de por medio, terminan con los fusilamientos de los huelguistas, tienen la particularidad de estar encuadrados y editados como los mejores relatos del Oeste, sólo que esta vez en un contexto en que el eje son las reivindicaciones sociales, impensables en aquellos films rodados en los estudios de Hollywood, en Texas o en Almería. Allí se trataba de enfrentamientos entre hombres y mujeres honestos y forajidos, entre indios y soldados. En La Patagonia rebelde confluyen el western con los géneros histórico y de denuncia, la acción con la reflexión comprometida. El film de Olivera recuerda a La guerra gaucha por el modo de presentar a los personajes tomados del libro de Bayer, aunque añade imaginación en la construcción de otros. Tal es el caso del teniente coronel a cargo del operativo, que confiesa haber recibido como única orden presidencial la de cumplir con su deber y que, algo confundido por su rígida formación militar, se deja alienar por la ferocidad. Una vez cumplido ese "deber", para nada preciso, en un final que esconde una pregunta clave, termina con la mirada perdida. La escenas en las que aparecen soldados que apuntan con pistolas y fusiles, desde automóviles y trenes, a peones de a caballo subrayan esa extraña frontera que entonces separaba los viejos tiempos de los nuevos.
LA ÉPICA DE LA UTOPÍA
En San Luis, la misma provincia en la que el multifacético Emilio Vieyra filmó su western en broma Los irrompibles (1974), casi dos décadas más tarde Adolfo Aristarain realizó Un lugar en el mundo (1992), en un punto equidistante entre los escenarios abiertos y los urbanos y con una trama contundente por su acento social. Aristarain, que había sido asistente de dirección, entre otros, del mismo Vieyra, pero también de Sergio Leone (uno de los máximos cultores del western en su variante spaghetti), eligió la historia de un maestro de escuela que sufre la crisis ideológica y generacional típica de quienes, como el propio Aristarain, soñaron con la utopía de un mundo mejor y chocaron contra la dura realidad de los años 70. Ernesto hace un viaje a un pueblo de un remoto valle puntano, para recordar su infancia y las circunstancias que marcaron su vida cuando Mario y Ana, sus padres, en busca de cumplir con sus sueños, decidieron exiliarse voluntariamente de Buenos Aires para impulsar una cooperativa en una comunidad rural. La llegada de un geólogo español, contratado por el caudillo local para buscar petróleo, representa una amenaza para la forma de vida de los lugareños, ya que una compañía multinacional pretende quedarse con el lugar y exprimirle sus minerales hasta la última gota. Es el momento en que ese maestro, de impecable discurso, debe tomar una decisión. Y la toma. La épica cobra una dimensión entre poética y política: cuando todo se cree perdido, las nuevas generaciones pueden, a partir de la memoria, recuperar la esperanza. Con Un lugar en el mundo, el western nacional da un nuevo giro y alcanza una dimensión superadora.
LA ÉPICA DE LO MARGINAL
Con Un oso rojo, el uruguayo Israel Adrián Caetano convirtió un relato típico de la serie negra en un western crepuscular, con viejos pistoleros en un mundo que no acepta sus códigos, esos que implicaban cierta noción de justicia y que daban lugar a la redención y a la esperanza. Oso estuvo siete años preso por robo y homicidio. Hombre de pocas palabras y violento, vuelve a su barrio suburbano, polvoriento, desolado. Allí hay un bar muy sórdido, que sólo tiene como clientes a delincuentes que no hacen otra cosa que jugar al pool y tomar cerveza. El grupo, liderado por un manco vestido con camisa roja de satén y chaleco negro, se enfrentará con el hombre que perdió la sonrisa y que tiene una meta pendiente. El día en que cayó preso, su hija cumplía un año, y ahora ya tiene ocho. Su ex esposa tiene nueva pareja: un buen hombre, pero un perdedor, acorralado por deudas de juego. En libertad condicional, Oso piensa que podrá recuperar el tiempo perdido, pero para hacerlo primero debe enfrentarse cara a cara con la muerte. Es que Oso, con una serie de movimientos fríamente calculados, cumple con su objetivo de terminar con lo peor de su pasado pagando un precio alto. El Oso deviene mito. El western se consuma una vez más.
LA ÉPICA DEL ESTILITA ECUESTRE
Aballay, el hombre sin miedo es un homenaje al cine. Aballay... transmite la pasión de Antonio Di Benedetto, autor del cuento, por el cine, y deja ver la admiración de su director y adaptador, Fernando Spiner, por Hugo Fregonese. En la versión cinematográfica están presentes la estética del western y la idea de la muerte anunciada. Ninguna de las dos cosas es casual. Las metas tienen un precio muy alto, ya sean patrióticas, éticas, utópicas o justicieras. Y si de buscar justicia se trata, incluso por mano propia, una historia que bucea en el pasado, como la de Aballay..., puede encontrarle un nuevo sabor local al género. "Matar es terrible. Lo que viene después es peor", dice la leyenda del afiche. Aballay es un bandolero impiadoso que busca redimirse. La mitología popular lo convierte en santo, al mismo tiempo que el hijo ya adulto de una de sus víctimas busca venganza. "Cuando leí 'Aballay', hace veinte años, se me metió en la cabeza que tenía que ser una película, y desde entonces no me detuve. Tiene mucho de western: el territorio por conquistar y personajes sin ley y de a caballo, y además tiene la venganza como tema -dice Spiner, en diálogo con adn-. Aballay es un personaje complejo. Es el eje de la historia movido por una suerte de obcecación, porque el tipo no se baja nunca más del caballo, y la trama se completa con el tema del vengador, que viene en busca de un asesino y se encuentra con un santo." Cuando apareció el libro original de Antonio de Benedetto, Julio Cortázar escribió: La presencia desde el pasado se da como un juego óptico alucinante: el personaje se sitúa en el tiempo mental y místico de los estilitas, y el autor, en el tiempo del personaje, la pampa argentina del siglo XIX. Un pasado próximo se hunde así en otro pasado remoto; de ese juego de ecos temporales nace, creo, la intensa reverberación de "Aballay", su caracol ahondando en el oído del lector, una interminable teoría de retrocesos; y la gran maravilla es que se retrocede hacia delante, hacia cada uno de nosotros mismos con nuestras culpas y con nuestras muertes, con la esperanza de un rescate que hace del gaucho Aballay uno de tantos argentinos de hoy, de ahora.
SPINER Y LOS GÉNEROS
Después de haber hecho cortometrajes como Testigos en cadena y Balada para un Kaiser Carabela, con Luis Alberto Spinetta, y el video Ciudad de pobres corazones, con Fito Páez, Fernando Spiner saltó al éxito internacional con el culebrón televisivo Cosecharás tu siembra. En 1994, fue uno de los pilares de Poliladron, que abandonó después de darle un estilo que -no es lugar común- trazó una línea divisoria entre lo viejo y lo nuevo en la TV local. En 1996 dirigió la primera miniserie argentina, Bajamar, la costa del silencio, con guión compartido con Pablo De Santis. Se vio aquí y en toda América latina. En 1998 logró que una empresa de posproducción recién inaugurada le aportara los audaces efectos especiales de La sonámbula, una ambiciosa historia de ciencia ficción en una Buenos Aires futura y ominosa, según un relato de Ricardo Piglia. La película tuvo como figuras centrales a Eusebio Poncela y Gastón Pauls. Después del esfuerzo considerable que significó esa película, el cineasta se recluyó en Villa Gesell, donde está buena parte de su pasado y de su familia. Después volvió al cine, con la disparatada comedia de ciencia ficción Adiós, querida luna, con Horacio Fontova y Gabriel Goity disfrazados de astronautas. Más tarde, mientras seguía entrando y saliendo de la TV, con Víctor Laplace y un guión de Juan Pablo Young, realizó Angelelli, la palabra viva, acerca del asesinato del obispo de La Rioja Enrique Angelelli, en agosto de 1976 (puede verse en el sitio Angelelli, La Palabra Viva. Al mismo tiempo seguía avanzando en un viejo proyecto de western gaucho, sobre "Aballay", el cuento del periodista y narrador mendocino Antonio Di Benedetto. "Lo leí en 1989, mientras estaba en Roma, me gustó mucho y empecé a pensar que podía ser una película. Algunos cuentos son más cinematográficos que muchas novelas, pero lo difícil es convertirlos en largometrajes. El trabajo de adaptación es mucho mayor. El impacto que te produce un cuento es lo realmente atractivo", asegura el director. "Mi western favorito -revela- es El tesoro de la Sierra Madre, de John Huston, y como si mi fanatismo por el género fuese poco, estudié cine en Italia durante el gran furor por Sergio Leone. La película de Huston tiene una idea muy interesante sobre la ética. No es un western clásico por su estructura, pero tiene mucha trama y ahonda en las miserias humanas. A diferencia de otras películas inspiradas en el género, creo que Aballay es un western en toda la extensión de la palabra. Se trata de un hombre de a caballo, con territorios inmensos por conquistar. No hay personajes buenos, excepto la única mujer de la historia, que actúa por pasión y por amor, por más que finalmente sea un amor platónico." Más allá de Huston, la mayor influencia de Spiner fue la de Hugo Fregonese. "Cuando volví de mi curso en Italia, alquilé una casita en el delta de Tigre, y ocurrió que allí mismo había vivido Fregonese durante sus últimos años. Fue el cineasta argentino que hizo más westerns en Hollywood. Cada vez que yo pagaba el alquiler, su sobrina me regalaba algo que había sido del tío. Tengo el poncho de Francisco Petrone en Pampa bárbara, el guión, apuntes, una adaptación del Don Quijote que iba a filmar con Anthony Quinn, fotos, notas. Casi, casi un altar de Hugo Fregonese", confiesa Spiner.
ANTONIO DI BENEDETTO, MAESTRO DE LA PALABRA
Antonio Di Benedetto nació en 1922, en Mendoza, y murió en 1986, en Buenos Aires. Tres de sus relatos, de los más importantes, fueron proyectos cinematográficos, pero solamente dos llegaron a concretarse. El primero fue Zama, publicado en 1956, una historia sumamente compleja de trasladar al cine, ya que narra, en primera persona, diez años de la vida de Diego de Zama, funcionario de la corona española en Asunción del Paraguay. Es una historia de esperas y esperanzas en el último tramo del siglo XIX, contada en tres etapas. Juan José Saer ha dicho que no es una novela histórica, como muchos suponen, sino una "refutación deliberada de ese género". Fue más contundente todavía al asegurar: "Zama es, por ciertos aspectos de su concepción narrativa, comparable a las obras mayores de la narrativa existencialista, como La náusea y El extranjero. Yo creo, sin embargo, que por las circunstancias en que fue escrita y la situación peculiar de la persona que la escribió, Zama es en muchos sentidos superior a esos libros". "Yo quería escribir para el cine -ha explicado Di Benedetto-, pero en general no soy nada más que un espectador de cine, y también periodista cinematográfico. Es una actividad excelente, porque se puede viajar mucho. Una vez fui al festival de Berlín, otra vez al de Cannes, y otra a Hollywood, con los Oscar. También estuve en otros mercados anuales de vanidad. Es muy entretenido. En el festival de Mar del Plata una vez me pusieron en el Jurado Internacional de la Crítica." En verdad, Di Benedetto se acercó a la literatura a partir del periodismo. En este sentido, su labor fue muy extensa. Colaboró en numerosas publicaciones, incluso en LA NACION. Fue después corresponsal del diario La Prensa en el exterior y desde 1964 ocupó el cargo de secretario de redacción en el matutino Los Andes, de su provincia. Allí creó la sección dominical de Espectáculos, Letras y Variedades y el suplemento deportivo de los lunes. En 1968, se convirtió en subdirector de Los Andes y del flamante vespertino El Andino. A partir de 1972 comenzaron los problemas con los militares y los sucesivos gobernantes provinciales, hasta que llegó 1976. Poco después de su pública defensa de la constitucionalidad frente a la inminencia del golpe, la mañana del 25 de marzo, varios militares irrumpieron en la redacción de Los Andes con una orden de detención, y así comenzó un calvario de dieciséis meses de cárcel y torturas (que habrían terminado gracias a una carta enviada por el Premio Nobel Heinrich Böll a Jorge Rafael Videla), en los que sufrió golpes y cuatro simulacros de fusilamiento. Adelma Petroni, una escultora amiga del escritor, contó que estando en prisión, y como le rompían los manuscritos, a Di Benedetto se le ocurrió escribir cartas. Y así, entre otros relatos, escribió "Aballay". Una vez libre, con el anticipo que le envió su editor, pudo exiliarse en España, de donde regresó en 1984, dos años antes de su muerte. "Me pregunté no por qué vivía, sino por qué había vivido. Supuse que por la espera, y quise saber si aún esperaba algo. Me pareció que sí. Siempre se espera más." Así termina Zama, relato que apasionó al director Nicolás Sarquís. En 1985, encaró una coproducción con España (subtitulada Espera en medio de la tierra). Por su presupuesto, se anunció que sería la más importante del cine argentino desde la vuelta de la democracia. Se comenzó a rodar en Paraguay y en la Argentina, con el catalán Mario Pardo Rodríguez, de larga trayectoria en la TV española, Charo López, Héctor Alterio y un gran elenco, pero antes de lo pensado y a raíz de varios conflictos (la demora en la obtención de permisos para filmar en monumentos públicos e iglesias de Asunción, que fueron otorgados cuando el equipo de producción ya llevaba seis meses instalado en la ciudad en el Centro Paraguayo de Teatro, además de un juicio iniciado por Pardo), quedó sólo con unas escenas terminadas. La primera obra de Di Benedetto llevada al cine fue la producción independiente Los suicidas (2006), dirigida por Juan Villegas. La segunda fue Aballay. Dijo Saer en 1973, en un artículo dedicado a su amigo Sarquís: "Hay un estilo Di Benedetto, reconocible incluso visualmente, del mismo modo que hay un estilo Macedonio, o Borges, o Juan L. Ortiz. Este mérito puede muy bien ser secundario; pero que yo sepa no lo encontramos en la Argentina en ningún otro narrador contemporáneo de Di Benedetto". Fernando Spiner tratóde llevarlo al cine sin traicionarlo.